Antonio Valencia, el ídolo de Manchester United que vuelve a casa para jugar la Libertadores

Tras diez años en los Diablos Rojos, se incorpora a Liga de Quito, que se enfrentará a Olimpia por los octavos de final. La historia de un futbolista elogiado por Ferguson

Se lo avisó su entrenador en el Wigan, Steve Bruce, histórico jugador del Manchester United. Él lo pudo creer recién cuando tuvo a Alex Ferguson delante, con un papel delante, donde pondría su firma. No iba a imaginar que llegaría a 338 partidos, siendo el extranjero no europeo con más partidos en la historia del club. El único ecuatoriano en jugar una final de Champions League. O sí. Porque el fútbol es una especialidad en la que vale soñar y él miraba una figurita de Totti y soñaba en ser como él. Antonio Valencia, siempre tranquilo, quizás no lo pensó el día en que le avisaron que podía ir a los Diablos Rojos, pero toda la vida se había preparado para la historia grande. Ahora, a los 33 años, vuelve a su país, a Liga de Quito, para jugar la CONMEBOL Libertadores.

“Liga me propuso un buen proyecto y lo acepté con toda responsabilidad”. Diez años pasaron del momento en que llegó a Manchester y, salvo por el frío, supo adaptarse a Inglaterra como nadie. Superó lesiones. Superó tener que hacerse cargo por un tiempo de la 7 de George Best y de Cristiano Ronaldo. Superó que Mourinho no lo tuviera en cuenta. Nada lo detuvo: su premio fue haber sido el mejor jugador del equipo, en las temporadas 2009/2010 y en la 2016/2017. Ahora va por su nuevo desafío.

Valencia debutó en Manchester United, en un amistoso por la Copa Audi, contra Boca. Metió un gol, en aquella victoria por 2-1. Fue ganándose el lugar. Paul Scholes, gran emblema de la casa, destacó que se trata de uno de los hombres más amables del mundo. Parte de esa nobleza fueron valores que devolvió: nunca olvida cuando, en 2010, tras fracturarse frente a Rangers, Ferguson pasó por su casa para saludarlo y preguntarle cómo estaba. 

Valencia AFP

Salió de Amazonía. Un poblado cercano a Colombia que ha crecido en estos diez años gracias a la fuerza del petróleo. Pero aprendió a adaptarse en Europa. Primero, en España, donde jugó en Recreativo Huelva y en Villarreal. Luego, llegó la chance del Wigan. El idioma inglés, según su compañero Dimitar Berbatov, le costó algo más, pero terminó aprendiéndolo con mucha calidad.

Aunque está en el final de su carrera, tiene muchísimo para dar. Su cuerpo, pese a algunas lesiones, está en gran nivel y ya se prepara junto al cuerpo médico de Liga de Quito para llegar a punto. Es un deportista nato: no sólo jugador de fútbol, sino un amante de la natación y del básquet. Tanto le gusta la actividad física y el desarrollo del cuerpo que, asegura, prefiere ser preparador físico antes que director técnico.

Valencia, además de admirar a Totti, de niño soñaba con ser como Alex Aguinaga. El histórico mediapunta ecuatoriano era un símbolo de la Selección. Pero Toño llegó para llegar más lejos: disputó cuatro Copa América y dos Mundiales -2006 y 2014-. Ahora vuelve a su país. No a El Nacional, primer club donde brilló, pero el país está de fiesta. Un referente vuelve a defender un club del país. Por los octavos de final de CONMEBOL Libertadores, el primer escollo será Olimpia.

 

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