Una goleada aplastante, el inicio del camino a la gloria eterna de Flamengo

El 11 de abril de 2019, el Mengão venció 6-1 a San José de Oruro y encendió sus ilusiones rumbo al título en la CONMEBOL Libertadores 2019

Piero Maza pita y arranca el partido. Pasaron solamente 3 minutos desde el saque inicial y ya Diego pone la ventaja para Flamengo ante San José de Oruro. El estadio Maracaná está colmado, los hinchas quieren sumar puntos para afianzarse como líderes del Grupo D. A los 19 minutos Saucedo hace el gol del honor para los de Bolivia. El marcador está igualado y tal vez ninguno de los presentes vaticinó la goleada, seguramente ni uno imaginó que este partido sería el puntapié inicial para que ese año Flamengo se quedara con la gloria eterna.

Fue a los 31’ que Everton marcó el segundo tras recibir un pase de Bruno Henrique y abrió la puerta para todos los goles que llegarían después. Van 57 minutos, De Arrascaeta recibe la pelota en el área chica y de volea sacude la red. Pecho y volea. Lujo. Festejos y alegría. La pelota sigue rodando en el césped del Maracaná y San José de Oruro está abatido. La goleada pesa en el autoestima, revertir el resultado ya es prácticamente imposible y Flamengo se afianza cada vez más.

 

 

El reloj marca 80 minutos de juego, Everton recibe un pase atrás y no hay ni un rival marcándolo. Está solo. Define a la perfección y la distancia entre los dos equipos se vuelve aún más marcada. El conjunto de Río de Janeiro maneja el partido, se impone, se luce, pero sobre todo: disfruta. Claro, es el jogo bonito que caracteriza a Brasil. Los dos goles restantes fueron a los 84 minutos cuando Vitinho marcó de penal y a los 88 un gol en contra del boliviano Gutierres.

Cada gran campeonato de fútbol tiene un punto de partida, un origen que abre la puerta a la gloria, un partido que deja una huella en la historia. Suele haber un pase, una jugada, un gol que cambia el rumbo de un equipo y en este caso la goleada de Flamengo por 6 a 1 ante San José de Oruro fue el puntapié inicial para que en 2019 el equipo de Río de Janeiro se quedara con la gloria eterna.

Aquel jueves 11 de abril en el Maracaná el plantel del Mengao empezó a saborear lo que luego sería uno de los logros más importantes de su historia. Esa noche eliminó al conjunto de Bolivia y se posicionó como líder del Grupo D, ya que a pesar de igualar a Peñarol en puntos, la diferencia de gol jugó a su favor. En las primeras tres fechas, había vencido a San José en Oruro y a Liga de Quito como local, pero la caída contra Peñarol en el Marcaná todavía retumbaba y las dudas comenzaban a invadir al equipo. Por entonces, el técnico era Abel Braga y lejos estaba de vislumbrarse el arribo de Jorge Jesus.

Ese año gritó campeón luego de 38 años sin acariciar la Copa, sin sentir el orgullo de ser el mejor de América y el comienzo de la historia fue en esta goleada. Luego, siguieron la clasificación a octavos con un sufrido 0-0 ante Peñarol en el Centenario, el pase a cuartos en los penales contra Emelec, meterse entre los cuatro mejores tras dejar en el camino a Internacional. La semifinal con goleada ante Grêmio y la gran final contra River en Lima.

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