San Lorenzo debutó en su casa: ansiedad, color y mucho calor

El Ciclón disputó su primer partido en el certamen en el Pando, su estadio. La gente se hizo sentir.

Hace poco menos de ocho meses que San Lorenzo espera este día. Desde que le ganó 1-0 a Villa La Ñata la final en el polideportivo de Alvear, que el Ciclón sueña y se imagina este partido. Es que por primera vez un equipo de AFA es local en la Libertadores (las dos anteriores que se disputaron en el país fueron en Mar del Plata 2004 y Puerto Iguazú 2009). Y nunca antes pudo ganarla nadie, salvo equipos brasileños y la excepción de Cerro Porteño en 2016.

Por eso desde temprano los hinchas se acercaron a Boedo, predio que recientemente recuperaron luego de 30 años. El color y el calor se apoderaron de las tribunas, pero ese empuje no se vio reflejado en la pista de juego.

Con esa ansiedad salió San Lorenzo a jugar el partido ante su gente. La irregularidad en el torneo local la trasladó a esta competencia internacional. Aunque enfrente tuvo a un rival de jerarquía, con varios jugadores de la Selección colombiana. Alianza Platanera le jugó de igual a igual al Ciclón y lo incomodó por momentos. 

El Azulgrana no lo pudo resolver en el tramo final, cuando se fue expulsado Richar Gutiérrez por doble amarilla y quedó con un hombre demás. No estuvo ni fino ni frío a la hora de definir. Este lunes, ya sin la excusa de los nervios del debut, jugará el segundo partido del Grupo B ante Universidad de Chile, a las 20. Con un triunfo asegurará la clasificación a los cuartos de final.

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