Pinola, el emblema de River que vuelve para cuartos

El defensor se lesionó en la ida contra Cruzeiro, pero estará para la vuelta de cuartos de final contra Liga de Quito.

El alemán Hans Meyer se sentó sobre la mesa y aclaró: “Te tuve que sacar porque estabas ciego. Vas a tener una multa simbólica porque no me podés tratar así. Pero me gusta. Acá son todos como pastillas para dormir”. Fue en una final de la Copa de Alemania. Había escupido furia cuando lo sacaron a los 20 minutos del primer tiempo. Salió, insultó al entrenador y le tiró la camiseta. Fue hace 12 años, cuando todavía jugaba en Nuremberg, donde hasta hubo edificios con su rostro en gigantografía. Por la vida le pasó el epicentro de la locura que es Rosario y el cielo para siempre que es ganar una final de la Libertadores contra Boca. Pero Javier Pinola todavía sostiene la sed y la tensión.

La pelota se moría en un saque de arco. El protocolo marcaba que Pinola debía cubrirla y Robinho correrla, aunque difícilmente la alcanzara. El mediapunta por derecha de Cruzeiro le empujó la espalda. El juez cobró falta, el defensor quedó en el piso, Gallardo increpó al rival y éste le dijo que no había hecho nada. Tuvo que salir, ingresó Robert Rojas y se perdió la vuelta. Sin embargo, desde el banco del Monumental, se pasó toda la ida gritándole a sus compañeros. Ya recuperado de su lesión, una inflamación muscular, volverá para los cuartos de final.

A Pinola le ocurrió lo que a los jóvenes de hoy: tenía 19 años, jugaba en Chacarita y Atlético de Madrid decidió invertir por él para ponerlo en el equipo B. Brilló en el Sudamericano Sub-20 2003, junto a Carlos Tevez y a Javier Mascherano, como defensor por izquierda en una línea de 3. Racing puso los ojos en él y lo contrató como lateral para compartir equipo con Diego Simeone y con Lisandro López. De ahí, diez años en Alemania. Hasta que Chacho Coudet le quemó el teléfono para que regresara a Argentina, a Rosario Central, donde jugó dos años entre 2015 y 2017. Gallardo, en el medio, se comunicó cón él. Le dijo, primero, que no, pero en un cruce entre los canallas y River se acercó a darle la mano y a agradecerle el interés.

Siempre fue hincha de River y ha confesado que le gustaba mucho Eduardo Berizzo. El Toto comenzó con Marcelo Bielsa como volante central y, con el tiempo, se transformó en defensor. Los dos comparten el carácter agresivo y el buen manejo de pelota. Pinola tiene un plus: en partidos donde está la necesidad de buscar el resultado -como Grêmio, en 2018, por semifinales- es capaz de recibir juego casi como interior por izquierda, empujando al equipo, parándose por delante del volante central. Es el único central zurdo que tiene Gallardo, aunque Martínez Quarta lo haya reemplazado con jerarquía. En la ida de la última final en la Bombonera, Pinola fue por la izquierda en la línea de tres. Ese partido marca un antes y un después. Le sirve al defensor para explicar el valor del entrenador: “No lo habíamos practicado. Pero ahí vos ves la convicción y el compromiso que tiene el grupo para con el técnico y para con sus compañeros. De adaptarse a los momentos, a los obstáculos, a las circunstancias de lo que requiere ese momento, sea un partido, sea un planteo, lo que requiera el cuerpo técnico. Cada uno se pone en la cabeza 'yo tengo que hacer esto, esto y esto' y jugás”. 

Leonardo Ponzio, capitán, ganador dos veces de la Libertadores, explica que en River la teoría de ganar es hasta en los entrenamientos. Dice que mucho de eso, en el plantel, tiene que ver con las actitudes de los más grandes. De esos, rescata un detalle del defensor de 36 años, subcapitán del grupo: “Pinola tiene 36 años y una metodología de entrenar que hace ejemplo en los otros”. Esa es una de las claves de este River. 

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