Pinola, de la tribuna de River en 1996 al sueño de levantar la Copa en 2018

Eligió callar, trabajar y cumplir su sueño. Es momento de disfrutar, pero siempre ir por más.

El archivo había saltado a la luz. Había una declaración de 2004, en la que Javier Pinola recordaba que todos los dibujos que hacía en su época escolar eran con una franja roja que cruzaba el fondo blanco. Que era fanático de River. 

Trascendía que había una oferta de Boca. Y también de Racing, club en el que brilló antes de irse a Alemania. Él eligió River.

Cuando firmó con el club de Núñez, charló con los medios. Ante un semicírculo de cámaras, micrófonos y periodistas buscando títulos, le insistieron sobre su hipotético amor por el Millonario. Él esquivó una y otra vez. Era muy fácil decir que sí y ganarse rápidamente el amor de su gente. Era muy fácil. Pero Pinola decidió que no hacía falta. Sabía que quería ese amor, pero que se lo tenía que ganar en la cancha. 

Sólo una cabeza con tanta claridad podía pensar eso. En épocas en las que abundan declaraciones para la tribuna, en las que los protagonistas pretenden ganarse el cariño a través de la vía más sencilla, pero también más traicionera, Pinola sabía que había un solo camino: triunfando y no hablando.

Con el tiempo las cosas se fueron dando. Sus primeros seis meses no fueron buenos, pero todo mejoró a partir de marzo de 2018. La Supercopa Argentina fue un quiebre. Le habían ganado por primera vez en la historia una final a Boca. Y con el correr de los meses, Javier se fue animando un poco más hasta confesar que sí, que había sido hincha de River.

Llegó la Libertadores 2018 y en los festejos en el Monumental se animó a más: contó que la Copa que ganó River en 1996 la había vivido en la tribuna. "Por la vorágine de entrenamientos, de partidos, no hay pausa, no tenés ese tiempo para pensar y ponerte a recapacitar por todo lo que uno va consiguiendo y lo que va viviendo. Por ahí, lo lográs cuando volvés a ver de nuevo la final de la Copa, son pequeños momentos que te hacen recordar y decir 'che, mirá lo que estoy viviendo'. Es... Es increíble. Por ahí cuando me junto con mis amigos, que la mayoría del grupo son de River, nos poníamos a recordar cuando éramos chicos y pensábamos... la típica, cuando vos salías del colegio a una excursión y pasabas por Lugones, veías el estadio, y decías 'bueno, qué lindo esto', te ponías a cantar. Y hoy lo estoy viviendo desde acá. No encuentro palabras para describirlo.  En el futuro tal vez lo encontraré. Pero hoy es muy difícil", soltó en una charla exclusiva. 

AFP Javier Pinola River Plate Copa Libertadores

Está claro. El cariño ya está ganado. Y fue a través de las vías correctas, en la cancha, levantando copas, con triunfos inolvidables.

El hincha jugador que vive en un sueño ahora cumple una función más: le explica a los más jóvenes del plantel cómo son las cosas. "Yo no me olvido más de cuando estaba en Chacarita y en Racing y ex compañeros que habían jugado en River te decían que era otro mundo. Por ahí uno está disconforme, se quiere ir para jugar, pero después cuando está en otro lado sabe lo que perdió, todo lo que estaba viviendo acá y no se daba cuenta. Está la famosa frase 'de River no te querés ir nunca'. Y es verdad. Esto es otro mundo, sin desmerecer a nadie. Cada uno como puede maneja las cosas. Trato de que los chicos valoren todo lo que tienen. No en todos los clubes van a conseguir esto. En muy pocos, diría. Y no se dan cuenta en el lugar en el que están por ahí. Porque no es decir 'bueno, me voy de River y encuentro club fácil'. No. Estás en River y vos tenés que luchar por triunfar en River. Después, si no se dio, sí, se te van a abrir puertas de clubes importantes. Pero mientras estés acá, hay que aprovecharlo al máximo. Lo puedo decir yo que me ha tocacado venir de otro equipo y no salí de acá. Y sé lo que cuesta llegar a River, entonces hay que aprovecharlo". 

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