Pablo Repetto: "Valencia es el refuerzo más importante de la historia de Liga de Quito"

El uruguayo elogia al fútbol ecuatoriano, reflexiona sobre la presión de Olimpia con la Libertadores, destaca su historia en Independiente del Valle y analiza la fase que se viene.

Pablo Repetto asume haber sido parte de un grupo de desconocidos que sorprendió a todos. En 2016, Independiente del Valle fue finalista de la CONMEBOL Libertadores, luego de eliminar en octavos a River y en la semifinal a Boca. Volver a Ecuador, tras su paso por Olimpia, significa apostar todo. El uruguayo logró que Liga de Quito saliera campeón luego de ocho años. La Libertadores le abrió un nuevo sueño y se hizo cargo: en fase de grupos, pudo contra Flamengo y Peñarol y ahora va por un desafío mayor: los octavos de final ante Olimpia, serie en la que el partido de ida será el martes próximo en Quito. En la previa, analiza el estado del equipo y piensa las claves para potenciarse.

- Es uruguayo y dirigió en su país, en Bolivia, en Emiratos Árabes, en Paraguay y en Ecuador, ¿conducir grupos en distintos lugares requiere un estudio particular?
- En este caso puntual, como ustedes saben, ya he dirigido en Ecuador. Cada país es distinto. Cuesta un poco, hay que entender cómo es la idiosincracia, saber las características que tiene cada futbolista, ver cómo se vive el fútbol en cada lugar. Es muy diferente cómo se siente en un país con respecto a otro. Los jugadores son todos diferentes. A la hora de conducir un grupo, las pautas futbolísticas o la disciplinas, a veces, se modifican.

- ¿Y el juego es diferente?
- Por ejemplo, por poner alguna diferencia, el futbolista ecuatoriano tiene un biotipo potente, veloz. Que sea veloz es clave en el fútbol moderno. Mis equipos tienen una tendencia. Van a jugar con transiciones rápidas. Para ser un equipo rápido, es más fácil adaptarse a este equipo para lo que uno quiere. Como todo, hay jugadores a mejorar. Pero hay un ejemplo puntual en la última Sub 20 (Ecuador terminó tercero en Polonia 2019). En las formativas, este país ha avanzado mucho. Es algo que viene de años. Ecuador, con este último mundial formativo, comenzó a proyectarse a futuro. Con este cambio en la Federación, va a haber un proceso que va a apuntar a eso.

- En Liga de Quito fueron campeones después de ocho años. En Independiente del Valle llegaron a la final de la Libertadores. ¿Cómo se convence a un equipo de pelear un campeonato?
- En Independiente, tuvimos tres años y medio y el último año logramos jugar la Libertadores. Pese a haber sido vicecampeones, sentimos que fuimos campeones. Fuimos jóvenes, siendo un equipo desconocido como Independiente. Éramos todos desconocidos y logramos hacer un buen papel en la final. Cuando llegamos a Liga de Quito, nos tocaba un nuevo reto en Ecuador. Lo único que nos servía como cuerpo técnico era lograr el título. Fuimos conformando un plantel bueno. El equipo estaba mal, peleando el descenso. Nos salvamos. Proyectamos para 2018, pero antes por suerte clasificamos a la Sudamericana. Armamos un plantel para ganar el torneo, empezamos ya la pretemporada. Cuando uno se arma con mentalidad ganadora, uno ya le va inculcado al equipo la experiencia de ganar, poniendo ese objetivo. Se dio en un momento importante, en el centenario del club, después de años de no ganar el título. Ese sueño se renueva.

- ¿Cómo era eso de ser desconocidos?
- Nosotros siempre que fuimos a jugar de visita, sabíamos que los rivales eran favoritos en toda la copa. Pero nunca nos sentimos menos que nadie. Cuando llegamos a la Bombonera, ya teníamos la experiencia de haber dejado a River afuera, habíamos eliminado a Guaraní, semifinalista en la edición anterior. Imagínate que nos había dado un toque anímico importante. Dejar afuera a Boca en una semifinal, era impensado para muchos y era algo que podíamos alcanzar. No sé si en mi carrera me va a tocar jugar un partido así. En ese momento independiente era desconocido, no sé si va a poder repetir. Por eso lo disfrutamos ese momento, y se sigue recordando en los argentinos. 

AFP Repetto

- ¿Se planifica diferente un partido de Libertadores?
- La parte táctica-técnica y el análisis de planificación es lo mismo. Hay un tema diferente que hace que en la parte anímica no tenga que hacer mucho énfasis porque te lo va dando la gente en la calle. La semana previa se habla mucho. La venta de entradas es anticipada. La copa te motiva solo. A veces hay que bajar un poco en la motivación, porque ese jugador va arrastrando la tensión del club. Caso puntual es el de Liga, más cuando ya la ganaste. Lo mismo pasa en Olimpia.

- ¿Es mucha la presión en Olimpia por la Libertadores?
- Fue algo que me llamó la atención de Olimpia, Cuando llegué me hablaban de la cuarta copa. No estábamos ni en la Pre, había que pasar dos fases y ya hablaban de ganarla. Yo venía de ser vicecampeón y eso me ayudaba. Pero hay algo que no es normal. Más que no normal es diferente en Olimpia, con respecto a otros equipos. Creo que hay que más presión que la realidad.

- ¿Cómo lleva usted el stress de ser entrenador?
- En toda profesión, cuando empezás hay un stress mayor. Con los años te vas adaptando. Hay siempre obligaciones y responsabilidades con la gente que confía en uno. Pero nunca hay que dejar de vivir la vida. Hay que tener un equilibrio. Hoy me siento más maduro, asimilando más esta cuestión.

- ¿En qué nivel está Liga de Quito? 
- Es difícil decir en qué nivel estamos del 1 al 10 porque no sabemos cuál es el 10. Estamos mejorando a partir de repetir una base. En la primera parte, nos complicó el rendimiento y las lesiones de algunos jugadores. La Copa te hace variar mucho el equipo. Hicimos, aún así, una buena Copa. El campeonato local no sé si estamos en nuestro mejor momento. Estamos más sólidos. Es difícil poder dar una puntuación. Sí estamos mejorando.

- ¿Cómo evalúa la llegada de Antonio Valencia como refuerzo de Liga de Quito?
- Fue un toque anímico importante para el plantel, para la ciudad, para el país. Valencia es la contratación más importante de la historia de Liga de Quito. Eso genera algo. Es un ejemplo para los jóvenes. Tener un jugador para este nivel potencia al equipo. Da un envión anímico a la gente. Ojalá que la gente lo disfrute.

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