Milito y López: "Nosotros bajamos la línea de que ciertos valores son irrenunciables"

Los dos máximos ídolos del club se sientan a charlar, en el césped del Cilindro, para la Libertadores.

- ¿Cuál es el primer recuerdo que tienen el uno del otro?

Milito: - ¿El primer recuerdo?  Y yo me acuerdo cuando Licha vino a entrenar con nosotros, allá por el 2001, si no me equivoco. Después del campeonato, 2002. Previo a un viaje. Que nosotros hacíamos, ¿te acordás?

López: - Pretemporada con Mostaza

Milito: - Que viajábamos a Estados Unidos a hacer una serie de partidos amistoso y él vino al grupo nuestro. Y, es más, tenemos la anécdota que te rompiste el quinto metatersiano, ¿te acordás Licha?

Licha: - Sí.

Milito: - Y no pudo viajar con nosotros y yo tengo la imagen de que cuando vino, la gran impresión que nos hizo, y con la desgracia que no pudo viajar en ese momento a compartir con nosotros en esa serie de amistosos. Se tuvo que recuperar y, bueno, después ahí recuerdo otras anécdotas. Recuerdo cuando a fin de año hicimos una pretemporada con el profe Valdecantos en su gimnasio. Yo lo pasaba a buscar por 9 de Julio y nos íbamos al gimnasio de él y, bueno, ahí arrancó la relación nuestra que ya hace muchísimos años.

Licha: - Yo recuerdo dos pares de botines Adidas que me había dado en aquel momento, éste cuando yo iba a entrenar con Primera. Eso es lo primero que recuerdo. Diego me dio dos pares de botines en ese momento. Yo estaba en la pensión, nos costaba un poco comprar unos botines y Diego me dio unos pares. Y, después, la pretemporada con el profe. Vos te estabas preparando para...

Milito: - Para ir a la Selección.

Licha: - Yo me estaba recuperando de la fractura del quinto. Y después compartimos seis meses en Primera antes de que Diego se vaya.

- ¿Por qué ustedes asumen que Racing es un club distinto?

Milito: - Racing, siempre. Nosotros hemos nacido en la institución y para nosotros siempre va a ser un club especial y un club diferente. Creo que a lo largo de su historia, Racing se caracterizó por salir adelante de un montón de dificultades que ha tenido este club. Es un club gigante. Con una historia muy rica, que pasó muchísimo tiempo situciones difíciles y siempre decimos lo mismo: a través de su gente, la pasión que tiene, ha podido sortear todas estas dificultades, como una quiebra, como llenar dos canchas en el 2001 cuando logramos un campeonato después de tanto tiempo. Recordar que somos el primer equipo que a través de su gente pudo levantar un predio propio. Hoy contamos con un predio para nuestras juveniles...

Licha: - Espectacular.

Milito: - Que es un lujo. Y, bueno, por todas estas cosas que hacen que Racing sea diferente.

- ¿Hay algo que ese diferente que tenga que ir evolucionando?

Licha: - La ambición, ¿no?

Milito: - El seguir creciendo. Acá no podés quedarte. Está claro que nosotros hemos vivido un Racing diferente desde muy chicos. Tal vez, yo, porque soy más grande que él obviamente y he vivido un montón de dificultades a lo largo de todo mi desarrollo en juveniles, que hoy Racing como siempre decimos está en otro plano. Un club en orden. Un club saneado, un club con buenas instalaciones. Ahora, no significa que no tengamos que seguir creciendo. No podés detenerte. En el fútbol, la dinámica te lleva constantemente a seguir creciendo. A proponerte nuevos objetivos. Y, bueno, en esa línea está el club.

Licha: - Opino exactamente lo mismo. Como decía, la ambición tanto institucional como deportiva. Seguir creciendo como decía Diego. Expandir la imagen del club en el exterior. Diego es un tipo sumamente reconocido en el exterior. Que él esté en este lugar ahora al club le hace muy bien. Y, deportivamente hablando, empezar a pelear como lo venimos haciendo hace algunos años cada competencia. Ganar títulos. Yo lo vengo diciendo: el club está muy bien, está muy ordenado, muy organizado y es hora de que empiecen a aparecer los títulos de manera más continúa. No perder y seguir aumentando esa ambición en todo sentido.

- ¿Qué es la pertenencia?

Milito: - Es algo muy imporante. Es algo que pregonamos. Desde ya hace un tiempo, desde que volví al club siempre sentí que era un valor, a mi manera de ver fundamental. El sentido de pertenencia es sentirte bien en un lugar con gente, con tu club, con la gente que trabaja, con los chicos de la pensión. Empezar a inculcarles ciertos valores. Me parece que es algo fundamental. Creemos mucho en eso, le damos mucha importancia a este sentido de pertenencia. Siempre digo lo mismo: celebro la vuelta de Lisandro. Y bueno así será con otros chicos que hoy están desarrollando su carrera en otro lado y en su momento, por todo lo que han vivido en el club, seguramente querrán volver y, bueno, es una rueda y una cadena que tenemos que seguir alimentándola. Y, sobre todo, seguir haciendo foco en juveniles, en inferiores, inculcándoles valores. Haciéndoles sentir bien, haciéndoles sentir cómodos, que se puedan desarrollar, que puedan explorar en otro contexto su carrera y después trasladar toda esa experiencia a nuestro club que, en definitiva, es lo que queremos.

Licha: - Sí, coincido. Es el contagio, ¿no? Enseñarle a los demás a querer nuestra institución. 

Milito: - Donde estás.

Licha: - A querer donde estás. A querer al club. Como dijo Diego, nosotros nacimos acá futbolísticamente y, bueno, intentamos transmitir ese sentimiento del club a los más chicos. A los que vienen de afuera también y creo que se viene notando hace un buen tiempo hasta ahora, que la gente que llega al club se encariña rápido. Y eso es importante.

Milito: - Eso es lo bueno. Comparto lo que dice Lisandro. Porque comparto no sólo el sentido de pertenencia de los chicos que nacen futbolísticamente en nuestro club, sino nos pasa y lo celebramos y nos pone felices que jugadores que vienen, tal vez, de otros lugares se encariñan muy rápidamente con el club y no se quieren ir. Entonces, eso es muy positivo y muy bueno.

- ¿Cómo aconsejan a un chico que tiene mucho talento para que le dé a Racing lo que tiene que dar?

Licha: - En ese sentido, somos medio parecidos nosotros en la manera de pensar. El trabajo, la seriedad, la responsabilidad, en ese sentido creo que hacemos hincapié en los mismos valores siempre. Siempre que nos juntamos a charlar hablamos de lo mismo y pensamos muy parecido en eso.

Milito: - Sin dudas. Es muy importante los valores que se le puedan transmitir a lo más chicos. Hoy teniendo a un líder como Lisandro en un vestuario para mí es motivo de orgullo. Porque sé lo que transmite, porque, como dice él, pensamos lo mismo. Tenemos los mismos valores que queremos inculcar. El respeto, sobre todo. El comprimiso. El trabajo en equipo. Creo que son tres valores irrenunciable para nosotros, para nuestra institución y para lo que pensamos nosotros. Y, en ese sentido, yo estoy muy tranquilo y descanso mucho en lo que él le pueda transmitir a los más c hicos porque lo ven, lo veo permanentemente. Lo traté de hacer en mi época de jugador. Lo traté de hacer y hoy desde otro rol también tratar de ayudarlo a los chicos para que vayan en el camino correcto. Hoy la verdad que tenemos un grupo, más allá de que Lisandro sea nuestro líder dentro del vestuario, hay chicos muy importantes con una gran mentalidad dentro del mismo. Puede nombrar a Iván, a Javi García, a Darío Cvitanich, a Leo Sigali. Y la lista continúa. Los grupos es algo clave y fundamental y me parece que hoy tenemos líderes muy positivos con una muy buena mentalidad, con gran experiencia, que sin duda, como siempre le digo a los chicos, tienen que sentirse reflejados y acompañados por estos líderes que no son fáciles de encontrar.

- ¿Qué sienten que aprendieron en Europa que trajeron para acá a nivel conceptual?

Milito: - Yo creo, sobre todo, que desde el orden y desde la planificación estás más cerca del éxito. Me parece que, al menos de lo que uno pudo mamar fuera de nuestro país, ver cómo diferentes clubes donde he podido estar, entendiendo que a partir de un orden y de una planificación siempre estás más cerca del éxito. Me parece que pasa por ahí. Es lo que uno trata de inculcar o bajar una línea en este sentido que, por ahí, es mucho más fácil que los éxitos deportivos puedan llegar.

Licha: - Coincido 100 por ciento.

- ¿Desde adentro del plantel eso se valora?

Licha: - Yo creo que sí, que lo detectan, sin dudas. Por ahí no lo entiende tanto como nosotros, como los más grandes, que tenemos más experiencia, que vivimos distintas situaciones, pero lo detectan sin dudas. El club está muy bien en todo sentido y los más chicos se dan cuenta. Como dije, quizás no le dan la dimensión que amerita porque ellos no lo entienden todavía, porque no vivieron otras situaciones para dárselo. Pero tratamos de hacérselo también y es lo que comentamos con los muchachos día a día. Valorar lo que tenemos que hoy en día es muy difícil de encontrar en el fútbol argentino. Debería ser normal, pero no lo es. Y nosotros lo valoramos y lo celebramos, sin ninguna duda.

- ¿Qué situaciones recuerdan de etapas anteriores para decir a esto no tenemos que volver?

Milito: - Uf, ¿tenemos tiempo? 

(Licha se ríe)

Milito: - Muchas, muchas. Como siempre digo, a mí me tocó vivir situaciones dificilísimas que, obviamente, no quiero que los chicos de hoy o nuestra institución vuelva a pasar. Pero que a mí, en cierto punto, también me han hecho dar cuenta de que las cosas se deben hacer de otra manera. Siempre trato de ver el vaso medio lleno al vaso medio vacío. Más allá de que no quiero volver a pasar esas situaciones a mí me han, en cierta forma, formado también. Y, sobre todo, me han hecho valorar lo que hoy tenemos. Por eso siempre, como decía hoy Lisandro, lo cual comparto, que los chicos hoy se den cuenta de todo lo que tienen. Hoy yo voy al predio Tita y me paro ahí y realmente es un orgullo tener un predio como el que tenemos donde a mí me ha tocado vivir situaciones donde me echaban de los predios, no podíamos entrenar, porque Racing, en ese momento, no atravesaba una buena situación económica y no pagaba. Y me tenía que ir a mi casa y me perdía un día de entrenamiento y no estaba ese sentido de pertenencia.del cual hablamos. Hoy lo tenemos en un predio maravilloso como el que tenemos. Entonces, los chicos tienen que valorar todo esto. Tal vez, al no haber vivido esa parte, y por la edad que tienen, lógicamente, no le dan el valor que deberían, pero uno trabaja para contarles esta historia, para contarles lo que ha pasado el club, de donde venimos, y para que se den cuenta todo lo que tenemos hoy.

Licha: - Yo comparto. Yo llegué en el 2001 con el gerenciamiento. La verdad es que en ese momento fue un cambio importante para el club. La verdad es que nunca nos faltó nada en ese momento. El predio tenía una cancha en donde jugábamos los fines de semana. Entrenábamos ahí en un baldío, pero guardábamos la cancha para los fines de semana, para jugar. Pero, bueno, por supuesto que sé de las carencias que hubo anteriormente y por eso es tan valorable lo de hoy.

- ¿Hay una cuestión generacional: sienten que podrían lidiar situaciones como la de ustedes?

Milito: - Yo creo que los chicos, también hoy, lamentablemente, viven situaciones delicadas en su propio hogar. Hoy socialmente las cosas no están como deberían estar. Y los chicos vienen de lugares difíciles y tratan de adaptarse a las situaciones difíciles. Por eso valoro hoy lo que tenemos. Uno hoy le puede la contención, le puede dar un plato de comida, lo puede ayudar con los distintos problemas que tienen. Tenemos área psicología, área nutricional. Tienen una contención y tratamos de que los chicos lo pueden aprovechar y valorar. Pero, como te digo.

Licha: - Va en la personalidad de cada uno.

Milito: - También nosotros hoy le podemos dar esa contención a los chicos que hoy requieren y lo necesitan.

- ¿De quién aprendieron en el club?

Milito: - Yo digo que hay una persona, y siempre la remarco, que es el actual coordinador, que es Miguel Gomis. Que fue el primero que me enseñó no sólo lo que es jugar en una cancha de once y lo que es estrictamente lo futbolístico y de movimientos, de una manera de entrenar, sino a nivel persona. Porque Miguel es un docente, porque me enseñó de aquel momento que lo más importante era el estudio. Recuerdo que, hace muchísimos años, él me pedía el boletín, a ver si íbamos a la escuela y nos remarcaba la importancia que tenía estudiar. Porque ibas a ser mejor persona, porque ibas a entender y comprender mucho mejor el juego. Y la verdad es que eso hoy me quedó marcado a flor de piel y lo que hoy tratamos de trasladar a los chicos la importancia que tiene que estudien, no sólo para jugar al fútbol que en definitiva es importante también, pero nosotros tenemos que tratar de que los chicos sean cada día mejor persona y tengan otras salidas al fútbol. Porque, como siempre decimos, de 100 jugadores llegan tres. Esa es un poco la estadística, entonces nosotros como club tenemos que trabajar en los otros 97 jugadores, que tal vez no tengan esta oportunidad que tengan estos tres. Y es muy importante el estudio. Miguel me ha marcado en ese sentido, lo sigue haciendo, hoy es el coordinador y para mí es un motivo de orgullo porque sigo aprendiendo día a día con la docencia que tiene y lo remarco a él porque ha sido fundamental en mis inicios.

Licha: - Yo llegué más de grande. Ya había terminado el secundario. De la mano de Miguel Micó que fue el que me trajo y el que, de alguna manera, al principio me cuidó, me protegió. Hizo casi las funciones de un papá, porque yo venía de un pueblo muy chiquito y, bueno, me costaba muchísimo el cambio, más allá de la edad. Miguel fue el que me ayudó a dar los primeros pasos acá en Buenos Aires y en el club y siempre soy un agradecido a él. Y, después, uno va mirando por supuesto a la gente más grande. A los jugadores de experiencia y a los técnicos y, bueno, va tratando de aprender. 

- ¿Cómo se trabaja en esos cien, en esa parte humana, sin perder el gen del fútbol argentino?

Milito: - No, yo creo que la esencia el jugador no la debe perder. Está claro que cuando hablamos de lo estrictamente futbolísticamente yo digo que a ciertas edades, y esto lo hablo mucho con el coordinador, hay que ampliarle el margen de error a los chicos. No hay que estar todo el día dándole órdenes u ordenándolos en el campo de juego. Hay que dejarlo desarrollar. Que imploren en el error. Como siempre hablamos. Eso es una realidad. Pero eso no hay que quitarle la esencia. Después, con la edad, uno lo va tratando de ordenar, de estar dentro de un esquema de juego, de la importancia de juego, los chicos a cierta edad tienen que tener esa rebeldía, esa picardía que traen del barrio, esa gambeta que es un poco lo que, también, nos vienen a buscar desde afuera. Lo que más le gusta al europeo u otras ligas es, justamente, eso. La esencia del jugador argentino que hace cosas diferentes en el campo de juego. Eso no hay que perderlo. Siempre estándole muy cerca, orientándolo a los chicos, pero que dentro de un campo tengan esa picardía para jugar.

Licha: - Y, después, tener la capacidad para ir aprendiendo y adaptándose a los cambios, a que el fútbol va evolucionando, a que te vas quizás a Europa y te exigen otra cosa, más allá de tu talento y de tu capacidad. Hacer trabajos defensivos que, quizás, no estás acostumbrado.

Milito: - Tal vez, acá no se marca tanto.

Licha: Tácticamente. 

Milito: Tácticamente son muy buenos y le dan mucha importancia. Pero una cosa no va en detrimiento de la otra y el jugador de elite tiene que saber convivir con ambas cosas y es justamente un jugador de elite, que pueda tener la esencia de lo que siente dentro del campo y después agregarle todo lo otro que, en definitiva, es voluntad. El querer aprender y el tener sacrificio defensivo y cuidarse.

Licha: En lo extrafutbolístico.

Milito: En el trabajo invisible, en las comidas, en ser profesional, en vivir para esto, en tener la pasión para hacerlo y en eso también se trabaja bastante. Pero siempre dejando la esencia de cada jugador.

- ¿Por qué volvieron? ¿Siempre tuvieron en la cabeza que iban a volver?

Licha: - Sí, yo sí. 

Milito: - Creo que los dos te vamos a decir lo mismo.

Licha: - Sí sí. Yo me fui y podría haber estado uno o diez o quince, pero yo sabía que iba a volver. No sabía cuándo, pero sí sabía que iba a volver. Y, bueno, a los 32 ya no aguantaba más y pegué la vuelta.

Milito: - Creo que los dos te íbamos a responder lo mismo. En definitiva, los dos volvemos porque queremos al club, porque sentimos que este es nuestro lugar, tuvimos la suerte de jugar en muchos lugares, lugares muy importantes, clubes importantes, pero siempre, y lo hemos conversado, sentimos que el lugar nuestro es este. Donde sentimos y volvemos a sentir lo que no sentís en ningún lado del mundo. Nuestra casa y somos felices acá. Enojándonos muchas muchas veces con muchas cosas, lógicamente. Siempre queriendo más. 

Licha: - Siempre decimos que un año hacé de cuenta que son 10 acá.

Milito: - Exactamente. Pero, bueno, es lo nuestro y lo que sentimos y donde queríamos estar. 

- Hay algo que le pasa solamente a ustedes, que es eso de salir de la cancha, la gente los ovaciona, los rivales no les dicen nada.

Milito: - Es lindo, es lindo. Más que nada yo siento el respeto. Creo que los dos, más allá de lo que sentimos acá adentro, que es por nuestra gente y por nuestra casa, yo lo siento dentro del fútbol argentino. Yo lo veo hoy con él. En todas las canchas donde voy. Creo que los dos tenemos el mismo perfil en ese sentido. Y eso es lo bueno. Traspasar nuestra camiseta. Siempre hemos sido muy respetuosos de nuestros rivales. Que es lo que debe ser. Es otra de las cosas que intentamos inculcarle a nuestros chicos. Porque me parece que es por ahí el deporte. Vos podés ser muy querido en tu club y odiado por todos los demás y eso no está bueno. Más allá de poder ser referente de una institución, el respeto por nuestros rivales siempre tiene que existir y, como bien marcás, los rivales que no te apuran o hasta te aplauden y te piden una camiseta, a mí me genera orgullo sinceramente porque habla de una carrera que uno ha podido construir y es lo más importante.

Lisandro: - Sí, sin dudas. Es motivo de orgullo. Como dijo Diego, es el respeto por encima de la camiseta o de cada institución. Y es eso. Y es un agradecimiento absoluto cada vez que eso pasa y también nosotros tratamos. Bueno, Diego, trató. Y yo trato de devolvérselo en la cancha con sacrificio, con entrega y, bueno, eso ellos lo reconocen.

- ¿Cuál recuerdan como el día más feliz de ustedes en Racing?

Licha: - El mío fue hace poco con el título de la Superliga. Lo deseaba, lo soñaba y para mí fue el día más feliz.

Milito: - Yo es difícil quedarse con uno porque he tenido la suerte de vivir muchos momentos, más allá de los títulos que, obviamente, tienen un sabor especial. Ser parte del equipo que rompe la racha de los 35 años para mí era tocar el cielo con las manos. Lo soñaba, de venir de inferiores, de hablarlo muchísimas veces con los chicos que estaban en ese plantel, que veníamos de inferiores. Como Chiche Arano, que decíamos "ser parte de ese grupo que rompa la racha era lo máximo". Y lo vivimos de esa manera. El debut en Primera, para mí, fue coronar un sueño. Bueno, mi vuelta al club y poder en seis meses lograr un campeonato. Siempre digo lo mismo, me siento un afortunado de poder vivirlo de ese lugar. Y, después, de este rol compartir con él el título en Tigre fue una gran alegría. No sólo por la gente y por lo que significa un título en la institución, sino por él. Me acuerdo el abrazo que le di. Él no paraba de llorar y yo le decía: "Te lo merecés". Porque era realmente lo que él deseaba y yo lo sabía y lo sentía porque lo habíamos hablado muchas veces y en su vuelta él tenía eso en la cabeza y vivirlo con él me lleno de emoción. Y me emociona recordarlo porque sé lo que luchó para poder tener este título que, más allá de todo, iba a ser reconocido toda la vida como un ídolo del club por todo lo que nos brindó, pero él sabía que necesitaba este título y lo deseaba y lo buscó con todo y lo pudo obtener y esa es otra de las grandes alegrías para vivir acá.

- ¿Libertadores: los objetivos?

Licha: - Es el torneo más lindo y más emocionante del continente. Se prepara de la misma manera porque nosotros venimos día a día con la misma seriedad, con la misma voluntad. Y el objetivo seguramente va a ser pelearla y llegar lo más lejos posible. Ser campeón, ni hablar, sería lo máximo. Pero, bueno, siendo también consciente de la dificultad que tiene, de que el club hace poco que la viene jugando con continuidad y partiendo desde ahí creo que con nuestras armas podemos llegar a hacer un gran torneo.

Milito: - La Copa tiene la verdad un significado especial. Obviamente es un torneo, como dijo Lisandro, más importante del continente. Que el deseo obviamente es ganarla. Está ese deseo latente ya de unos años a esta parte donde el club la empezó a jugarla con continuidad y debemos seguir lográndolo. Yo digo que jugándola con continuidad siempre estás mucho más cerca. Pero el deseo está y las armas las tenemos para competir y dar pelea. Entendiendo las dificultades que existen, equipos muy importantes, equipos con prespuesto muchísimos más elevados que le nuestro, no significa que eso sea determinante, pero sabiendo de las dificultades que tenga, esta copa el deseo es llegar lo más alto.

- De acá a 50 años, ¿qué les gustaría que la gente dijera de ustedes?

Milito: - Yo siempre digo lo mismo: por lo menos que digan que soy un buen tipo. Creo que eso es lo más importante, buena gente. Lo que me enseñó mi viejo y mi vieja. Siempre digo lo mismo: mi mayor orgullo, más allá de lo que pudo haber hecho en un campo de juego, lo que pudo ganar o perder, creo que lo más importante es que por todos los lugares donde pasé sigo teniendo relación o cada vez que voy o cuando vengo al club, que es mi casa, siento el respeto y que todos me quieren y eso es el mayor logro que uno puedo tener.

Licha: - Coincido y, también, como dos personas, porque yo también viví con él el comienzo y después el final de su carrera acá, también como dos tipos que dejaron todo. Que dejaron todo por la camiseta y por la institución.

- ¿Qué les gustaría que pensara un chico del club?

Milito: - Nosotros bajamos la línea de que ciertos valores son irrenunciables en el club. Vuelvo a repetir: el respeto, el compromiso, el trabajo en equipo. Creo que son cosas que los chicos lo saben, saben que no se pueden apartar de ciertos valores porque es lo que intentamos pregonar, ese sentido de pertenencia, que los chicos crezcan también. Estamos incorporando muchas charlas con glorias del club. Creo que eso es muy importante también. Que los chicos conozcan la historia del club donde están jugando o viviendo en la pensión, donde están desarrollando su carrera. Esas son cosas que estamos pregonando y seguiremos pregonando con el tiempo.

Licha: - Lo que dice Diego. Lo que dijimos anteriormente. Somos muy parecidos en ese sentido. Trabajo, humildad, respeto. Pensando siempre en lo grupal, un poco lo que hablábamos hoy.

- ¿El gol que más recuerda el uno del otro?

Milito: - Yo recuerdo el Primero de él porque fue un partido con Lanús acá, que hicimos los dos el gol, que empatamos el 2-2. Siempre se me viene ese a la cabeza.

Licha: - Casi nos chocamos.

Milito: - Casi nos chocamos, con su primer gol, empatamos acá, y tuvimos la suerte de hacer un gol cada uno.

Licha: - Yo recuerdo muy bien ese porque fue mi primer gol. Y, después, otro.

Milito: - Yo recuerdo la chilena en Independiente. Inolvidable, uno de los goles que más grité. Después de el del Chelo.

Licha: - Yo me acuerdo más de la primera etapa.

Milito: - En la primera etapa coincidimos más.

Licha: - Uno a Chicago, uno a Rafaela.

Milito: - Hubo lindos momentos.

Milito: - Chicago.

Licha: - Ah, Chicago, no Rafaela, con Rafaela creo que hiciste uno o dos.

Milito: - Con Chicago hubo dos o tres partidos que hicimos los dos.

Licha: - Creo que hiciste vos un gol y yo debuté acá. Fue mi debut acá. 

Milito: - ¿Sí?

Licha: - No sé si hablamos del mismo partido. 

Milito: - Ya tantos partidos no me acuerdo.

- ¿Cuál es mejor: el Milito joven o el grande o el Licha joven o el Licha grande?

Licha: - No, el Milito grande. El Milito grande, si el joven no le hacía ni un gol al arcoirís. Después hizo 70 millones. Una capacidad de aprendizaje impresionante. No, pero lo digo en broma, pero la verdad es incomparable. Por lo menos para mí. No sé si vos lo sentís de la misma manera.

Milito: - No, totalmente de acuerdo.

Licha: - El margen de aprendizaje, de crecimiento, y para mí era muchísimo más jugador de grande que de joven.

Milito: - Yo me quedo con este Lisandro, el más viejito, cariñosamente lo digo. Más allá de que el Lisandro joven ya se le veía un potencial enorme. Yo soy un enamorado futbolísticamente de él, él lo sabe, pero me quedo con este porque nos sigue brindando cosas fundamentales. Que va más allá de lo futbolístico. El líder que es él. Como guía a los más chicos es lo que él siempre quiere y me siento muy representado por la línea que él baja en un vestuario. Me quedo con este Lisandro que es mucho más importante hoy.

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