Lucho González: "Cerca del partido, el entrenador me preguntará por River"

El experimentado mediocampista analiza la final que se viene de la Recopa. Cuenta los tatuajes que tiene trazados: la Libertadores, la Sudamericana, Bielsa y el escudo de Huracán.

Lucho González, de 38 años, es uno de los sobrevientes de los llamados "jugadores de raíz". Fue formado con valores que no se encuentran hoy, por la natural transformación de los futbolistas. Siempre hay una nueva generación. Más allá de que sea experimentado, hay una cosa en común que tiene con la actualidad: el gusto por los tatuajes. Su cuerpo está tomado por ellos. Dos, en especial, simbolizan el duelo por la Recopa Sudamericana entre Athlético Paranaense y River.  

Dentro de las imágenes que colorean su cuerpo, Lucho tiene dos trofeos tatuados. La conquista de la CONMEBOL Libertadores en 2015 con River y la CONMEBOL Sudamericana del año pasado. Son, desde su punto de vista, las competiciones más importantes de su virtuosa carrera. Es que son tantos títulos que tal vez faltarían espacios para registrar todos. Además, tiene el rostro de Marcelo Bielsa y el escudo de Huracán. Son 26 títulos los que ganó, número que lo convierte en el tercer argentino más ganador de la historia, tras Lionel Messi y Carlos Tevez.

Pero, antes de terminar la carrera, ¿habrá espacio para un nuevo tatuaje? Claro que sí: a Lucho le quedan dos con el Athlético. La primera puede comenzar en la Arena de Baixada este miércoles, en la primera definición de la Recopa. La segunda es la Libertadores, título soñado para la institución. Lucho sueña con más tatuajes. "Siempre tengo espacios (risas). Sería la primera vez en la historia del club, entonces entraríamos en la historia para ser nombrados como los primeros, como fue en la Sudamericana. Es algo muy imporante para cuando pasen los años y la gente pueda girar y ver nuestro nombre escrito en la historia del club. También que sepan que tuvimos un gran deseo de vencer".

Después de tres años en el club, Lucho creó lazos eternos con Paranaense. Es un sentimiento de cariño y de gratitud. A fines de 2017, el deportista pasó por un problema personal gravísimo y fue acogido por el Furacao. Misma en esa situación, renovó su contrato y acabó por dar vuelta la historia al año siguiente. "Tanto en la Libertadores de River como en la Sudamericana con Athlético, tomé un cariño muy especial con los clubes. Tomé la decisión de tatuarme porque me sentí participante de esa conquista. También por mi gusto por los tatuajes (risas)", cuenta Lucho.

Su paso por River le dio cariño y también conocimiento: Lucho puede ser un arma para superar al poderoso equipo de Marcelo Gallardo, de quien el Comandante -como le dicen- fue compañero como jugador. Era Gallardo, también, el entrenador de la conquista de 2015. "No me tocó nunca más enfrentarlo, desde que salí. Menos en una final. Lógicamente, es un sentimiento muy grande ir de nuevo a un estadio donde fui muy feliz, con mucho cariño por toda la hinchada. Pero saldré a ganar, queriendo vencer, respetando a la institución, por lo todo lo que me brindaron. Voy a hacer todo para ganar"

Hacer todo, también, pasa por los técnicos. Pero Lucho sabe que eso no alcanza. "Hoy en día, el fútbol no tiene muchas cosas para esconder. Lógicamente, conozco el club, a los jugadores, alguna característica particular, conocer al entrenador también ayuda. Cuando llegue el momento de jugar, sé que Tiago Nunes, nuestro entrenador, va a preguntarme cosas y yo se las diré".

Lucho analiza la fuerza de River: "Creo que es un equipo con grandes características. Nunca desisten. Entonces, la gente tiene que saber que esas cosas van a hacer una gran diferencia".

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