Los goles poco valorados que fueron claves para Boca en el Grupo G

El Xeneize recibe a Athletico Paranaense y depende de sí mismo para clasificarse a octavos. Hasta puede hacerlo perdiendo. Hubo momentos que marcaron el camino.

Boca Juniors se jugará su pase a los octavos de final este mismo jueves cuando reciba a Athletico Paranaense en la Bombonera. Con un empate le alcanza, con una victoria será el primero del Grupo G, pero perdiendo también puede acceder a la próxima fase. Tiene muchas variantes para cumplir con el objetivo. Para llegar con esta tranquilidad a la última fecha sucedieron ciertos acontecimientos claves que en su momento fueron poco valorados.

En la tercera fecha, el Xeneize recibía un duro golpe. Paranaense lo goleó en Curitiba. Fue 3-0 y el ciclo Alfaro obtenía una de sus pocas derrotas. Fue una dura caída en manos de Marco Ruben, autor de un hat-trick en ese encuentro. 

En esa misma fecha tuvo una gran alegría, aunque sin saberlo. Jorge Wilstermann perdía por 2-0 ante Deportes Tolima, en Colombia, y el grupo se dividía en dos: los bolivianos quedaban lejos del resto, mientras que argentinos, colombianos y brasileños se perfilaban para pelear por dos lugares. Pero en sólo cinco minutos la historia cambió. Mientras los hinchas de Boca no sabían qué les convenía esperar en aquel partido, se dio el resultado que posteriormente resultó ideal: Pedriel metió un doblete y el Aviador se llevó un punto de Ibagué. O, mejor dicho, el Pijao perdió dos en su carrera contra el Xeneize. 

Cuando River le ganaba por 2-0 a Alianza Lima, las cámaras de la Copa Libertadores captaron a Marcelo Gallardo reclamándole a sus jugadores que continúen buscando los goles: "No se dan una idea lo importante que son los goles". "No paramos nada, ¿qué parar?", gritaba el Muñeco al costado del banco.

Sin una escena explícita por parte de Gustavo Alfaro, su equipo también aceleró en el momento justo y hoy disfruta de una amplia diferencia de goles que lo ayudarían ante un mal resultado este mismo jueves. Boca le ganó 3-0 a Tolima en la segunda fecha. Y pocos se dieron cuenta de la importancia de haberle marcado tres goles a quien hoy es su competidor directo para entrar a los octavos de final. Fue importantísimo. 

Obviamente hay otras claves. Boca se mostró sólido en la mayoría del torneo. Sólo flaqueó en el segundo tiempo en Curitiba y en el primero en Ibagué. En los otros tres partidos de la Fase de Grupos no sufrió goles. De atrás hacia adelante. La reacción ante Tolima con su gran generación en ataque -el arquero rival, Montero, fue la figura tras tapar siete remates-. El empate en la altura de Cochabamba. Y hacer lo que había que hacer de local: ganar ambos encuentros. 

Boca hizo lo suyo, pero también recibió ayuda externa para llegar a la última fecha con una mayor tranquilidad que en otras ocasiones: en la edición 2018 tuvo que ganar y esperar resultados para acceder a octavos. En 2019 tiene muchas variantes que lo dejarían en la próxima fase. 

Las posibilidades de Boca

Los Xeneizes reciben este jueves a Athletico Paranaense en la Bombonera, a las 21.30, hora de Argentina y Brasil. Con un triunfo, el equipo de Gustavo Alfaro será primero en el Grupo G, mientras que con el empate se asegurará el segundo puesto. Si pierde, también puede sellar su boleto por su buena diferencia de gol. Boca tiene 8 puntos y + 4, mientras que Deportes Tolima (5 puntos y -3) y Jorge Wilstermann (5 puntos y -7) juegan entre sí y deben ganar por goleada y esperar un traspié xeneize.

Cerrar