¿Cómo transformó Jorge Jesús a sus dos faros: Bruno Henrique y Gabigol?

La dupla de centrodelanteros le funciona a la perfección a Flamengo. Contra Inter, Bruno metió los dos gritos, contra una defensa de lo más complicada.

Bruno Henrique se sienta en la sala de la conferencias y habla desde la seriedad y desde la ternura: "Si yo hubiera tenido un entrenador así antes de ir a Europa, todo hubiera sido diferente". Lo dice para explicar la jerarquía de Jorge Jesús y lo anuncia públicamente para que sus compañeros más jóvenes lo tengan en cuenta. Su caso es el de tantos: fue figura en Goias y Wolfsburgo puso el ojo en él. No duró demasiado en Europa y regresó a Brasil, primero a Santos y, luego, Flamengo. Asume que la seriedad y el orden es fundamental. Que eso es lo que aporta el entrenador portugués. Que eso es lo que los hace muy buenos.

Antes de que Jorge Jesús llegara desde Sporting de Lisboa, Bruno Henrique estaba jugando de extremo por izquierda. No se sentía cómodo. El puesto de centrodelantero era exclusivamente para Gabriel Barbosa. Ninguno de los dos terminaba de rendir del todo. Abel Braga, el DT que disponía ese esquema, terminó saliendo. Jesús tomó una decisión diferente: cambiar el 4-3-3 por un 4-4-2. La dupla, desde ahí, comenzó a florecer. 

Gabigol fue el primero en adaptarse. En el Maracaná, contra Inter, quedó parado lejos del arco rival, contra un rival con una gran capacidad para marcar. Dejó de ser la referencia en el área. Casi como un mediapunta. La punta de lanza la dejó para Bruno Henrique. No siempre se retrasa tanto, pero encontraba comodidad allí en esta ocasión. El armado de juego suele estar encargado en la sociedad entre Gustavo Cuéllar y Giorgio De Arrascaeta. El volante colombiano fue una de las figuras de la ida de la Libertadores, aunque a Flamengo le costó brillar. La principal razón por la que el resultado le sonrió fue por sus delanteros. Sobre todo por Bruno Henrique, clave para convertir dos tantos.

Semejante ataque potente es fundamental para el conjunto carioca. Hace la diferencia y lo sueña como uno de los candidatos a la Libertadores. Flamengo tuvo la intención de quedarse con el resultado y, por eso, desde el Marcaná, apretó a su rival. Diferente fue lo de Inter, que tiene una delantera de lujo, pero que no intentó ser protagonista y, salvo en los últimos minutos con la intensidad de Nico López, no pudo desarrollarse.

Jorge Jesús necesita tiempo para mostrar todo su talento como entrenador. Lo mismo ocurre con los dos centrodelanteros. A medida que pasen los partidos, cada día serán mejores y sabrán asociarse con mayor facilidad. Gabigol tiene 22 años y Bruno Henrique, 28. Les queda tiempo por aprender y ser mejores. La base es la de éste encuentro. El camino parece infinito.

 

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