Leonel Rocco, el cimiento del Progreso

El entrenador llevó al conjunto uruguayo a la Libertadores después de 30 años; la última vez él era el arquero del equipo que llegó a los octavos de final de la Copa de 1990

Estamos en 1990 y Leonel Rocco es el arquero de Progreso. Se juegan los octavos de final de la CONMEBOL Libertadores y el equipo de Uruguay se enfrenta a Barcelona. En el partido de ida los de Ecuador ganan por 2 a 0 y en la vuelta igualan 2 a 2. El sueño del equipo uruguayo se termina y recién 30 años después podrán volver a sentir la adrenalina de competir en el torneo más importante de América.

Comienza 2020 y ahora el mismo Leonel Rocco es el entrenador de Progreso. Está al mando de un plantel que incorporó a 10 jugadores tras la salida de 13. En ese club debutó, desde el arco salió campeón del torneo local y también esquivó el descenso. El miércoles 22 de enero, los uruguayos jugarán de nuevo ante Barcelona e irán por la revancha. Esta vez, será por la Fase 1 de la Copa, la ida en Montevideo y la revancha el miércoles 29 en Guayaquil. Del otro lado, ya espera Sporting Cristal en la Fase 2. CONMEBOL Libertadores charló con el entrenador charrúa que sueña en grande.

- ¿Qué se siente dirigir al plantel de Progreso luego de ser durante tantos años el arquero del club?

- Es un orgullo muy especial poder estar del otro lado en el equipo que me vio nacer desde divisiones formativas. Fui parte de las tres participaciones de Progreso en la CONMEBOL Libertadores. En el ’87, que jugó por primera vez, fui el tercer arquero, en el ’90 el arquero titular y este año soy el entrenador. Es un orgullo haber estado en las tres participaciones del club. Además, haber clasificado al equipo después de 30 años a una copa internacional es una alegría enorme.

- ¿Qué anécdota recordas de la CONMEBOL Libertadores de 1990?

- Me acuerdo que éramos un plantel bastante joven y era la primera vez que viajábamos en avión. Tuvimos viajes a Venezuela ya que eran dos equipos venezolanos (Pepeganga y Mineros), nosotros y otro equipo uruguayo (Defensor Sporting). Salimos primeros en el grupo y pasamos a la otra fase. Ahí quedamos eliminados contra Barcelona justamente.

- Progreso también fue campeón del torneo local y vos estuviste en ese equipo ¿cómo lo viviste?

- El haber salido campeón aquel año (1989) fue increíble porque Progreso se preparó para zafar del descenso estando en una posición muy complicada. Nos reforzamos de la manera que pudimos y el objetivo era salvar y quedar en Primera División. Terminamos saliendo campeones. A medida que iban pasando las fechas chequeábamos la tabla para ver si nos estábamos alejando del descenso y cuando nos quisimos acordar había pasado la mitad del torneo y estábamos en las primeras posiciones del campeonato. Ahí tuvimos que cambiar el objetivo.

- ¿Qué representa Progreso en tu vida?

- Progreso es todo. Es donde me inicié como futbolista y como persona. Desde los 15 años que estoy en Progreso, ahí nací, debuté, jugué Copas Libertadores, llegué a la Selección gracias a mi paso por el club. Hoy vuelvo como entrenador y, después de 30 años, volvemos a la Libertadores. El primer día que me reuní con los directivos para asumir el cargo de entrenador les dije que para mi era un doble desafío. Por un lado, el que tiene uno como profesional y por otro la responsabilidad de estar en el equipo que a mi me había visto nacer.

- Y para esta Copa ¿qué esperas?

- Pretendemos estar a la altura, dejar una buena imagen, pasar la Fase como primer objetivo. Apuntamos a eso a pesar de que somos el equipo con menor presupuesto de toda la Copa. Incluso somos el de menor presupuesto en Uruguay en Primera A. Tenemos 65 mil dólares por todo concepto, formativas, Primera División, todo, todo. El club gasta eso para no endeudarse, paga al día, pero es un presupuesto acotado. En eso damos muchísima ventaja. Tenemos mucha ilusión y trabajamos muy duro a pesar de que se nos fueron 13 jugadores, pudimos incorporar a 10. Estamos tratando de ensamblar un equipo nuevo en muy poco tiempo, tratando de estar a la altura de las circunstancias. Hay una diferencia de 3 jugadores menos que tiene el plantel y lo solucionamos subiendo jugadores de inferiores.

- Su primer rival es Barcelona, el mismo equipo que los eliminó hace 30 años ¿qué emociones te genera eso?

- Es una coincidencia. Es un gigante de Ecuador, el más importante. Va a ser un orgullo jugar ante ese equipo y cambiar un poquito lo que fue aquella vez y ahora poder eliminar a Barcelona sería importantísimo.

- Si tuvieras que explicar cómo es Progreso ¿qué dirías?

- Es un equipo humilde, de gente de trabajo, tiene un barrio atrás que es el sostén de la institución. Los vecinos de la Teja colaboraron para que los dos equipos grandes pudieran venir al estadio. Había que cumplir un montón de requisitos. Muchísima gente que salía del trabajo y venía a hacer arreglos. Cuando yo jugaba había un comedor infantil para los niños. Siempre fue un equipo solidario con gente humilde y trabajadora. Un equipo que adentro de la cancha entrega todo. Siempre con limitaciones económicas, las divisiones formativas subieron este año a la A. No hay una gran infraestructura, pero sí mucho sacrificio. Hoy Progreso no puede concentrar por un problema económico entonces tratamos de ir todos juntos a los estadios, salir en el bus, pero no tenemos chances de concentrar. A medida que se vayan haciendo las cosas bien vamos a lograr mejorar la infraestructura en el equipo. Es todo sacrificio y trabajo. El club ha tenido proceso de complicaciones muy grandes en lo económico y por eso ésta nueva presidencia le da mucha importancia a la prolijidad. Controlar las finanzas. Hoy no debe un solo peso, no tiene reclamo de deudas a jugadores y se mantiene con un presupuesto muy básico.

- ¿Cuál es el aspecto más fuerte del plantel?

- El compromiso, la entrega, la humildad y sobre todo el compromiso con la idea. No dar nunca una pelota por perdida, saber cuándo hay que jugar, cuándo cerrar los partidos. El grupo humano más allá de los que jugarán fue un cimiento importantísimo para el crecimiento de 2019. En este 2020 tenemos que amalgamar el equipo, los tiempos que se necesitan para que esos 10 jugadores nuevos se adapten a la idea al grupo.

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