La historia de los dos Ciclones: Cerro Porteño-San Lorenzo

Jugaron cuatro veces: una victoria para los paraguayos, un empate y dos para los argentinos. Comparten apodos y colores. Dos conjuntos con realidades opuestas.

 

A mediados de la década de 1920, el diario Crítica de Argentina vendía cerca de un millón de ejemplares. Hugo Marini fue uno de sus periodistas más célebres. Su talento fue eternizar apodos. Bautizó Los Diablos Rojos a Independiente. Le puso El Fortín al estadio de Vélez. A San Lorenzo, por su estilo de juego en 1932, lo catalogó Ciclón. Pocos clubes tienen una relación con el arte tan profunda como los azul y grana. Un cancionero gigante, un barrio como Boedo lleno de graffities con su historia, y montones de apodos, como cuervos o santos o matadores o carasucias o camboyanos.

Cerro Porteño perdía 2-0 y faltaban siete minutos. Era el tercer partido, desempate, de un torneo de 1918 que tenía a ellos y a Nacional mano a mano. El primer partido fue 2-2, el segundo 1-1. A los 40 minutos, metió el primero hasta llegar al 4-2. Desde ese día, el Ciclón de Barrio Obrero se volvió el apodo más popular del equipo de la Nueva Olla. En 1944, contra Botafogo, hubo otra remontada que sirvió para ratificar el apodo.

Los ciclones del continente tienen un escudo y un color de camiseta semejante. El rojo y el azul tiñe hasta las paredes de sus estadios. El sorteo los emparejó para octavos de final de la CONMEBOL Libertadores y, primero en Buenos Aires y luego en Asunción, sólo uno de los dos sobrevivirá hacia los cuartos.   

Son realidades diferentes. Cerro Porteño se clasificó primero en su grupo. Fue un equipo sólido en defensa y preciso en ataque. Tiene un esquema de 4-4-2 que, en general, no modifica. Confía mucho en la inteligencia de sus dos centrodelanteros titulares: Nelson Haedo Valdez y Joaquín Larrivey. El suplente es Diego Churín quien aportó mucho en la CONMEBOL Libertadores. En el torneo paraguayo, viene segundo, detrás del imparable Olimpia. Su entrenador, Fernando Jubero, es copero, llegó a la semifinal de la Libertadores en 2015 y a la semi de la Sudamericana en 2017.

San Lorenzo no llega en su mejor momento. Acaba de perder a su entrenador, Jorge Almirón, quien hizo una gran primera ronda de grupos, pero obtuvo malos resultados en el torneo local. Todavía no está definido quién será su reemplazante y es probable que cambien jugadores del plantel. Está en etapa de barajar y dar de nuevo. Aunque, desde 2014, ya no tiene la vieja espina de no haber ganado éste torneo, que adquirió con Edgardo Bauza al frente.

Su historial es de cuatro partidos. Jugaron en la Libertadores de 2000, donde compartieron grupo: el primero fue 1-1 y el segundo quedó para Cerro Porteño, 3-1. Se volvieron a ver las caras en los cuartos de final de la Mercosur de 2001: en aquel título que ganó San Lorenzo, la ida y la vuelta fueron para los argentinos, 4-2 y 2-1.

San Lorenzo Copa Libertadores 2019

Cerro Porteño Copa Libertadores 2019

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