La fórmula de Repetto, el entrenador que eliminó a Boca y a River

Fue en 2016, dirigiendo a Independiente del Valle. Ahora conduce a Liga de Quito y jugará contra los xeneizes.

“No sé si en mi carrera me va a tocar volver a jugar un partido así”. Pablo Repetto, actual entrenador de Liga de Quito, recordó la semifinal entre Independiente del Valle y Boca de 2016, antes de ganar los octavos contra Olimpia. Él era el entrenador y no tiene problemas en plantar barajas de sinceridad: “Llegamos como unos desconocidos”. Le habían ganado en octavos a River, en cuartos a  Pumas de la UNAM y en semis a Boca. La final la perdieron contra el Atlético Nacional del Profe Osorio y de Franco Armani. “Fuimos vicecampeones, pero nos sentimos campeones”, dice, todavía hoy, sabiendo que la historia es otra, pero que Boca, de nuevo, está del otro lado. Y, quién sabe, si podrá romper su propia marca.

Fue tal el impacto que Olimpia decidió contratar a Repetto. El tiempo lo devolvió a Ecuador con Liga de Quito. Un club con otra historia: ganó la Libertadores en 2008 y la Sudamericana en 2009. El único del país en quedarse con esas estrellas. La ilusión es grande porque se combinan dos historias muy potentes: la de un entrenador con mística y un equipo ya ganador. Contra Boca, campeón de la Libertadores en seis ocasiones. “La idea primaria es lograr una ventaja, marcando más de un gol y sin recibir goles. Pero si no se logra, habrá que ir a La Bombonera a ganarlo. Con Independiente me pasó, a los 6 minutos estábamos eliminados y lo dimos vuelta”, analizó, en la previa.

El esquema actual de Liga de Quito es el mismo que el de Independiente del Valle: el 4-2-3-1 se mantiene. “El futbolista ecuatoriano tiene un biotipo potente, veloz. Que sea veloz es clave en el fútbol moderno. Mis equipos tienen una tendencia. Van a jugar con transiciones rápidas”, sintetiza para explicar. Le gustan los extremos y ahora tiene a uno de mucha jerarquía: Antonio Valencia.

En aquella edición, Boca tenía de entrenador a Guillero Barros Schelotto, que no variaba el esquema: siempre 4-3-3. Entre la ida y la vuelta, los xeneizes sólo cambiaron un futbolista: Orion, Jara, Cata Díaz, Insaurralde, Fabra, Zuqui, Cubas, Pablo Pérez, Benedetto (ida) o Pavón (vuelta), Tevez y Lodeiro. Independiente del Valle se impuso en ambos partidos: la ida fue 2-1 y la vuelta 3-2. En los dos encuentros, Boca comenzó ganando.

En ambos partidos, lo fundamental fue la concentración. Boca, en la ida, recibió un gol, luego de que un futbolista se resbalara. En la vuelta, los tres goles fueron errores no forzados. De locales, los xeneizes también erraron un penal. Independiente del Valle supo utilizar cada detalle de aquel partido para sacar diferencia. "En la parte anímica no hay que hacer demasiado: la calle simplemente te motiva", sintetiza Repettto, el entrenador que una vez sacó a Boca.

Contra River fue diferente. En la ida, Independiente del Valle se impuso 2-0. En la vuelta, el partido se recordará para siempre como la noche en la que no entró ninguna pelota. Los Millonarios vencieron 1-0, pero los ecuatorianos lograron sobrevivir, gracias a Laureano Azcona, un arquero con un nivel extraordinario esa noche.

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