Iván Franco, el crack de Libertad al que aplaudió la hinchada rival

Tiene 19 años. Es de Ybicuí. Juega de enganche, como los viejos 10 del continente. El propio Chamot, DT del equipo, admitió que lo miran los grandes de Europa.

“No recuerdo una ovación así”, declaró Lionel Messi, tras ver que la hinchada de Betis lo aplaudía, aunque no fuera de su equipo y hubieran perdido 4-1. El 19 de noviembre de 2015, Ronaldinho la rompió en un clásico contra Real Madrid, ganaron 3-0 y el Santiago Bernabéu se puso de pie para aplaudirlo. En estas tierras, en abril de este año, Olimpia venció 3-0 a Libertad, pero cuando sustituyeron al joven Iván Franco el Para Uno hizo palmas para ovacionar al futbolista visitante. Es que el enganche paraguayo vale la pena.

Franco es de los enganches de antes: lleva la pelota en los tobillos, como si hiciera malabares. Arranca desde cualquiera de los ángulos y sabe girar para donde más le guste. No tiene miedo: si queda delante de un arquero, es capaz de picársela. Una tarde, se gambeteó tres jugadores y, como los cracks en su puesto, habilitó a Oscar Cardozo para que el centrodelantero metiera el gol. El planeta ha puesto los ojos sobre él y el propio entrenador, José Chamot, que no suele ponerlo de titular, admitió que es observado desde muchos países. 

Franco salió de Ybicuí, una ciudad al sur de Asunción que tiene cerca de 25 mil habitantes. En una prueba de jugadores, Libertad puso los ojos en él y, a los 16 años, lo contrataron. Ahora, tiene 19  y respira tranquilidad, por más que los grandes europeos ya lo observen. Sus primeros salarios, cuenta su padre, los puso en su casa y en comprar vacas. Su compromiso es con el club paraguayo. En la CONMEBOL Libertadores, se enfrentará con Grêmio. En la Fase de Grupos, no participó demasiado: apenas ingresó con traRosario Central. Aunque en la edición 2018, mostró todo su talento contra Boca, por los octavos de final, donde no tuvo miedo de pisar la pelota, en el 2-2 de la vuelta.

A esta Libertadores le quedan D’Alessandro y Juan Fernando Quintero como los viejos enganches de antes. En la Sudamericana, ya quedó atrás Jorge Valdivia. Ya no hay muchos en el continente. Que aparezca un gambeteador, habilitador, con técnica para definirle a los arqueros, es una verdadera maravilla.

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