Guaraní posa su fantasma sobre Corinthians

La revancha de los octavos de final de 2015 comenzó en favor de los paraguayos, que ganaron por una pelota parada.

En Asunción, el fantasma de la mítica victoria de Guaraní sobre Corinthians volvió a pesar. Ya no está Fernando Jubero en el banco de los paraguayos, que en aquella edición llegaron a la semifinal, pero está Gustavo Costas, un especialista en torneos internacionales. El primer paso fue para los locales, que tendrán que ir a San Pablo a aguantar el gol conseguido. La virtud es no haber recibido goles que pesen bajo su condición de visitante.

La fase 2, en cruces tan peleados, suele definirse en detalles pequeños. Corinthians marcó una pelota parada con una línea que pretendría alejar al ataque rival de su propio arco. Los paraguayos movieron bien, se tomaron un tiempo más para lanzar y, cuando el timao salía, lanzaron de zurda, jugando al límite con el offside, pero legalmente la metieron a la olla y Jorge Morel, el volante central, apareció para sellar el primer paso.

Corinthians tuvo sus chances. Mauro Boselli estrelló un tiro en el palo. No pudo lucirse Luan en su primer partido copero con Corinthians, luego de haber sido la figura de la Libertadores de 2017. El Timao sueña con meterse en la fase de grupos -compartiría espacio con Palmeiras- y regresar al plano fuerte internacional. Pero deberá dar vuelta el resultado.

Guaraní busca la hazaña que nunca se dio desde que existe la fase 3: que un equipo que comenzó en esa instancia arribe a la fase de grupos. No será fácil, porque todavía quedan tres partidos, pero el comienzo está dado y, claro, Costas genera confianza. Entre 2001 y 2003, ya había dirigido a Guaraní. Luego, triunfó en Paraguay en Cerro Porteño. En Colombia, con el Santa Fe, mostró grandes rendimientos a puro logro. A los 56 años, quiere llegar lejos.

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