Grêmio campeón de la CONMEBOL Libertadores 1995: resultados, campaña y figuras

Con Jardel como figura levantaron su segunda copa

En 1995 Grêmio consiguió su segunda Copa Libertadores y el número 12 fue emblemático. Tuvieron que esperar 12 años para volver a levantar el trofeo más importante de América y fueron 12 los goles que anotó Jardel, el goleador de la competencia. El brasileño, con 22 años, marcó ante todos los rivales a los que se enfrentó.

“Soy un buen jugador de área. Tengo habilidad para saber a dónde va a ir el balón en cada jugada y anticiparme a los defensores. Sobre todo, voy bien de cabeza. Pero también remato con las dos piernas. Soy un delantero tradicional y juego para marcar.  Me gusta eso que dicen del instinto asesino, lo tengo”, contó Jardel.  Las asistencias de Arce fueron fundamentales porque lograba colocarle la pelota a su compañero en el lugar exacto para que el definiera. El delantero Paulo Nunes de 23 años también se lucía en el área rival y Luiz Felipe Scolari apostó por sus jóvenes delanteros. El capitán Adílson Batista fue desequilibrante y anotó goles decisivos. Dinho en el medio campo le dio la cuota de dinamismo y los remates necesarios. Scolari había armado un equipo con talento y fuerza.

Gremio campeón 1995

La edición del 95 estuvo colmada de goles: 273 en 91 encuentros. La mejor marca en 28 años. En cuanto al camino de Grêmio inició en el Grupo 4 en el cual se enfrentó con Palmeiras, Emelec y El Nacional. Ganó tres partidos, empató dos, perdió uno y se clasificó segundo del grupo detrás de Palmeiras.

En los octavos de final se enfrentó con Olimpia y en la ida ganó 3 a 0 con goles de Dinho, Jardel y Nunes. Luego en Porto Alegre se impuso por 2 a 0 y Jardel y Batista convirtieron. Así fue como avanzaron a los cuartos de final donde se dio un duelo brasileño. Grêmio recibió a Palmeiras y goleó 5 a 0 con tres goles del joven Jardel. En el partido de vuelta en São Paulo se disputó un partido histórico. Palmeiras tenía que revertir un resultado difícil, pero sorprendió y marcó cinco goles. Aun así, el de Jardel a los 16 minutos le dio la clasificación al plantel dirigido por Scolari. Jardel no solo anotaba goles en todos los partidos sino también en momentos determinantes.

Emelec, el mismo rival de la Fase de Grupos, fue su contrincante en las semifinales. La altura de Guayaquil no favoreció a los brasileños y el partido finalizó 0 a 0. La definición sería en la vuelta. Nunes y Jardel, los jóvenes delanteros imparables, anotaron los dos goles y el partido finalizó 2 a 0. Grêmio estaba en la final.


LA GRAN FINAL CONTRA ATLÉTICO NACIONAL


Atlético Nacional llegó por segunda vez a una final con grandes figuras como René Higuita, el empuje de Mauricio Serna y los goles de Aristizabal. A pesar de que el equipo estaba muy lejos de ser favorito, llegó a la última instancia. El problema para los colombianos fue que del otro lado estaba el imparable Grêmio

En el primer partido en Porto Alegre, Víctor Marulanda anotó un gol en contra y Mario Jardel el segundo que les permitió ir al entretiempo con el marcador en su favor. Paulo Nunes anotó el tercero y Juan Pablo Ángel fue el autor del único para los de Colombia. El encuentro finalizó 3 a 1. Quedaban 90 minutos de juego.

En Medellín Aristizabal anotó a los 12 minutos y le dio un aire de esperanza a la hinchada local.  “Tuve la fortuna de hacer estalla al Atanasio en la final. Después bañé al arquero y la pelota pasó a escasos centrímetros. Teníamos esperanzas hasta que llegó el empate de Grêmio. Estábamos tristes, pero por dentro existía la satisfacción de haber luchado con todo”, relató el goleador colombiano. Un día como hoy, hace 25 años atrás, Dinho anotó el penal a los 85 minutos para el conjunto brasileño y la alegría fue toda para Grêmio. Doce años tuvieron que esperar para volver a levantar el trofeo, doce goles de Jardel y una conquista que sería inolvidable.

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