Gabigol: el goleador de la Libertadores con 7 gritos

El delantero fue la figura de la cancha contra Gremio con dos tantos. Su rol como segunda punta y su mutliplicidad técnica lo vuelve una de las figuras de la competición.

Gabriel Barbosa maneja el alfabeto completo del manual del delantero. Es zurdo, pero puede trasladarla con la derecha. Define con precisión desde cerca, aunque de lejos puede rematar. Es gambeteador y, sin embargo, puede ganarle saltando a Geromel, que mide quince centímetros más que él. Es inteligente para levantar la cabeza y encontrar a sus compañeros y, aún así, acelerar y sacarse de encima tres compañeros. “Hoy hay gol de Gabigol”, dice un cartel en la tribuna y él lo pide para festejar su grito contra Gremio. Es el goleador de la Libertadores: el jugador más temible de la competición.

A Gabigol lo parieron con talento. En inferiores, cuentan que metió más de 600 goles. Brilló en Santos, lo compró Inter, no se adaptó, se fue a Benfica, tampoco funcionó y regresó a su tierra prometida: la rompió en el club de Pelé y Flamengo puso el ojo en él. Con Bruno Henrique, lideran el Brasileirao y llegaron a la final de la Libertadores. Irrumpió en Brasil cuando ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016. Ahora su cabellera rubia platinada es moda. Todos hablan de él.

Gabigol entiende a la perfección lo que quiere Jorge Jesús de él. Su técnica le permite ser inteligente: puede arrancar de centrodelantero, pero descender hasta transformarse en mediapunta. Puede ser el prototipo Ronaldo el Fenómeno en Barcelona, que arrancaba desde mitad de cancha y se llevara puesto a todos. Puede ser un delantero técnico y con olfato: lo demuestra en el segundo, cuando nadie se da cuenta, toma una distancia de la marca, sale del área chica, va al punto del penal y fusila al arquero.

Llegó a los siete gritos y es el goleador de la Libertadores. Con Abel Braga -entrenador con el que Flamengo comenzó la Copa-, era el centrodelantero y Bruno Henrique el extremo. Se modificaron. Aprendieron a ser dos por el medio y a encontrarse. Es innegable que son la mejor sociedad que ha construido esta edición y el cuco que deberá enfrentar la defensa de River. El problema, para un director técnico tan estudioso como Gallardo, es que Gabigol posee una características que lo vuelve incontrolable: tiene tantos recursos que es indescifrable.

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