Francisco Bozán: DT de Universidad de Concepción, psicólogo, seguidor de Pellegrini y de Bielsa

El joven técnico chileno, de 32 años, es una de las revelaciones de la CONMEBOL Libertadores. En una charla exclusiva, explica su filosofía de juego. Esta noche, su equipo busca la clasificación a octavos de final ante Godoy Cruz en Mendoza

Apenas llegaron los futbolistas de las vacaciones, les entregaron una planilla con la organización de cada día del próximo mes. Estaba todo detallado, todo planificado y el que quisiera alguna explicación la podía tener. Francisco Bozán, chileno y de 32 años, con un breve paso como futbolista profesional, llevaba en la espalda una mochila que él mismo asumía: tener que construir un presente como entrenador porque no había pasado famoso que lo sostuviera. Se trazó una hipótesis: la clave estaba en saber siempre un poco más que los jugadores. Cuando decidió esa tesis, en 2012, se anotó para estudiar psicología y se recibió. Guiado por el paradigma de Manuel Pellegrini y de Marcelo Bielsa, Universidad de Concepción tiene un entrenador abierto a desafiar a quien sea.  

- ¿Qué te gusta tanto del fútbol?
- Uy, qué pregunta tremenda. Yo creo que es una representación de la sociedad. A mí me llama mucho la atención cómo cada uno de los países, o los equipos como microsociedades, se ven representados en cierto equipo. Cada institución es una representación de una sociedad o de una oportunidad de esa sociedad. Hay algo que termina siendo representado en el juego mismo. Tiene un carácter social que a mí la verdad me seduce mucho. Llegar, descubrirlo y poder congeniar con eso.

- ¿Un entrenador de fútbol tiene que saber de psicología o de sociología?
- Por lo menos lo que a mí me ha pasado y servido es saber un poquito más que el jugador en algunas cosas para poder entrar en cierto diálogo. Seducir desde alguna parte para finalmente transmitir, persuadir y convencer de lo que uno quiere logar. Un proceso que tiene una forma. Una forma, un modelo de juego. Cómo llegar a cada uno de ellos tiene como base conceptos como lo que tu decías. Que es saber un poquito más de algo que los jugadores para poder dirigirlos.

- ¿Estudiaste psicología?
- Yo soy psicológo. Titulé de psicólogo en el año 2012 y empecé a dirigir en 2014.

- ¿Qué te interesa más: la psicología o el fútbol?
- Es que estudié psicología para ser entrenador, no para ser psicológo. Estaba en el último año de la formación de entrenador y entré a psicología. Pensando que a esa carrera de entrenador le iba a faltar algo. Y qué le podía entregar en esto de entrar a un grupo y convencer y ser creíble. Me pareció que la psicología podía ser un ámbito a descubrir.

- ¿En qué momento decidiste que tu estrategia de seducción iba a ser el conocimiento?
- Desde el momento en que yo no jugué y lo que jugué fue muy poco. Ya cuando un entrenador jugó cierta cantidad de años tiene fama y conocimiento de parte del medio. Eso ya puede convencer desde la entrada. ¿Cuánto se puede sostener eso? Depende de los resultados y siento que también del conocimiento del entrenador. Yo no tenía esa previa. Simplemente haber jugado y haber debutado en algunos clubes. ¿Cómo entrar y cómo mantenerme? Sentía que tenía que ver con el conocimiento. El conocimiento te puede hacer sostener en el tiempo.

- ¿Qué tanta importancia le das al análisis del rival?
- El mismo que al propio. Hay muchos entrenadores que le dan mucho valor al propio. Y yo siento que el análisis propio en una batalla -esto no es una guerra, aquí nadie muere- deportiva hay que saber qué comportamiento pueden tener el rival, que me van a atacar mi forma de jugar y en los cuales mi forma de jugar se puede ver fortalecida para atacar a ellos, cómo ellos llegan a atacar a ellos, me da un partido en la teoría perfecto. Cómo se ejecuta depende de la decisión de los jugadores, algunos jugadores que uno puede ir tomando en la planificación, en la práctica del partido es bastante escasa. 

- ¿Cómo definirías tu cultura de juego?
- Es bastante amplia. Es hacer entender a los jugadores el comportamiento preciso para cada uno de los momentos del juego. Si te digo que soy un técnico ultraofensivo y te vendo ese verso, sería una mentira. Sobre todo, al momento en que yo tenga que presionar al rival y lo voy a presionar donde sea conveniente. Esto de ir a presionarlo arriba a veces nos resulta muy bien. Hay otros partidos en que nos resulta mejor esperar en nuestro campo. Quizás para el público o el medio nos tildará de defensivos, pero para nosotros es más una estrategia que tildarnos de ofensivos o de defensivos. Hay que saber aprovechar los momentos del partido y, con nuestros principios y nuestra forma de jugar, que tiene que ver con un ataque de posesión y de tratar de llegar al arco rival la mayor cantidad de veces.

- Siempre se debate cómo hay que jugar la Libertadores siendo un equipo chileno.
- Me tocó jugar la Copa el año pasado contra Vasco. Si te digo que nos fue mal, te tengo que decir que nos fue muy mal. Perdimos 4-0 de local y 2-0 a visitante. Fueron seis goles los que nos hizo Vasco. Entendimos que lo más importante en la Copa es la concentración en los detalles. En el torneo nacional también son muy importantes, pero tienes 30 fechas, acá son 6. Si en la Copa una chance la botaste por no prestar atención a los detalles, es muy difícil llegar a ser competitivo en tu grupo. Es muy distinto competir en un torneo en donde tienes 6 fechas para pasar de ronda contra equipos con identidad e idiosincracia distinta a la tuya. En eso estamos.

- Son un equipo que no es especialmente grande en Chile, ¿cómo se construye la psiquis desde un equipo con esta condición? 
- La verdad es que nuestro discurso para los jugadores ha sido siempre el mismo: hacer lo que nosotros sabemos hacer contra cualquier rival. Hay una planificación de cómo jugar ese partido y entrar a disfrutar el partido desde lo que somos y desde nuestras acciones de intensidad y de esfuerzo y de juego de posesión y de construcción. Con Olimpia nos pasó durante muchas fases del partido. Después nos impusieron en nuestro campo y nos quedaba ejecutar transiciones muy profundas. Eso es entender lo que decía antes de qué hacer en cada momento.  

- Concepción y Sporting Cristal jugaron el partido más atractivo de la Libertadores, fue 5-4, ¿a vos te gustó?
- Como hincha, pago la entrada y lo veo diez veces. Me parece un gran espectáculo. Como entrenador me da la sensación de que hay muchas cosas para corregir. Somos un equipo que, más allá del resultado, queremos hacer el próximo gol. Pero no podemos descubrir tanto nuestra parte defensiva. 

- Sos un entrenadores joven. ¿quíénes son tus referentes? Danos un top 3.
- Hay dos que son los primeros. Uno es Manuel Pellegrini, conociendo lo que es como profesional y como persona, es un ejemplo para nosotros los chilenos. Marcelo Bielsa es imposible no nombrarlo para los chilenos por todo lo que gestó en lo futbolístico y en lo cultural. No nombrarte a Guardiola también es una idiotez. No hacerlo entendiendo que junta una cantidad de conceptos. Uno no va tratando de emular, uno va mirando y el fútbol de ese nivel necesita de esos jugadores para ese nivell. El Barcelona estaba muy cerca de la perfección y, si no te lo nombro, sería como no entender mucho de esto.

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