Fernández, como en 2015, sacó a Corinthians de la CONMEBOL Libertadores

El delantero metió un golazo de tiro libre para darle el 1-2 a Guaraní y así seguir en busca de la fase de grupos.

Fernando Fernández tiene un nombre tan clásico que la vida le exige construir épicas para no pasar desapercibido. No las hace en cualquier lugar. Tiene un contrincante y un lugar especial. Su sed de épica se agiganta en el Arena Corinthians contra el gigante de Sao Paulo. La primera vez quedó para siempre y fue en 2015, por los octavos de final, para sellar el 2-0 de la ida. La segunda tiene más magia: fue un tiro libre, en la puerta del área, perdiendo 0-2, con un gol a favor en la ida y un misil para que quede 1-2 y los paraguayos pasen a la siguiente fase por haber marcado un gol de visitante.

A Fernández lo apodan El Queso. En algún momento de su carrera, tuvo problemas con la comida, pero aprendió a controlarlo. Su fuerte es la pierna derecha. Patea con una fuerza y una precisión poco frecuente. En 2015, había agarrado un rebote y la empujó. Cinco años después, la historia es diferente. Lo que hizo, de visitante, fue una obra de arte. Le rompió el arco a Cássio, en un tiro libre que, de tan técnico, quedará para siempre. Antes, su entrenador era Fernando Jubero. Ahora, Gustavo Costas. Ambos le están considerablemente agradecidos.

Fernández tiene 28 años. Salió de Guaraní, club al que considera su casa. Es el lugar donde más cómodo se sintió y más goles marcó. Luego, fue girando por Olimpia, Tigres de México, Atlante y América de Cali. Su fanatismo por el club paraguayo es tan grande que, tras marcarle el gol a Corinthians y tras eliminar a Racing en 2015, se dibujó en el pelo el escudo del club. Su vuelta se dio en 2019, con mucha emoción de parte de la hinchada, que extrañaba los más de 60 goles que marcó con esta camiseta.

El Queso fue protagonista en el Arena Corinthians. No sólo marcó el gol de su equipo sino que buscó el arco rival en cinco oportunidades, convencido de que había que ser protagonista. Guaraní tuvo un jugador de más gran parte del partido y, aún así, le costó hacerse cargo de la superioridad. El grito lo encontró con una falta en la puerta del área que Fernández transformó en historia. Ahora va por todo contra Palestino a escribir una nueva página de esta gran historia suya con la Libertadores.

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