Federico Alonso, el grito de Universitario y la revancha de su vida

El uruguayo la rompió: hizo el gol, lo festejó con toda y fue sólido durante todo el partido.

Entró en carrera. Vio la pelota y recalculó. Se tiró de cabeza y giró con su nuca para direccionarla. La pelota impactó en un rival y se desvió. Pero él la observó y terminó dentro del arco. Lo gritó como nunca. Agitó los brazos, agarró su camiseta y la estiró un par de veces. Se escapó de sus compañeros y luego los abrazó. Un desahogo impresionante.

Federico Alonso fue uno de los refuerzos de Universitario de cara a este 2020. El primer objetivo era claro: en enero ya tenía los partidos más importantes. Se venía la Copa CONMEBOL Libertadores. 

El uruguayo llegó con pocos pergaminos. Incluso los medios destacaban eso en su presentación: sólo tenía pasos, prácticamente, por equipos de ascenso. Surgió en River Plate de su país, pasó por la Segunda División, se fue a Ecuador, donde formó parte de Aucas y de Fuerza Amarilla. Con ambos consiguió el ascenso a la Primera. Pero después pasó por Atlético Venezuela y Murciélagos de México sin demasiado éxito. 

Alonso continuó su en Cerro de su país, en donde su carrera renació. Fue titular y lo observó Gregorio Pérez, su compatriota que asumió como DT de Universitario. Lo llamó y emprendió su nueva aventura. 

Todo eso repasó con su grito. Todo eso pasó por su mente en el momento en que la pelota ingresó al arco de Carabobo. La revancha estaba en la cabeza de Federico Alonso. Lo festejó con el alma. En su cabeza estuvo la clasificación del equipo que le dio la confianza de la primera gran experiencia a lo grande. 

Cerrar