El entrenamiento abierto de Boca terminó en récord mundial: así fue la tarde histórica en la Bombonera

El estadio xeneize se colmó de público para observar movimientos del plantel de Guillermo Barros Schelotto y mostrarle el apoyo antes del clásico.

Como un clásico banderazo. Tal como se conoce en Argentina al apoyo masivo por parte de la hinchada en la previa a una cita importante. 

Así se vivió en la Bombonera. El público xeneize llenó el estadio para mostrarle su cariño al equipo que lo llevó hasta la final de la CONMEBOL Libertadores y definirá el torneo en el Monumental, en una final histórica, ante su máximo rival. 

"Cerca de 50.000 hinchas", informaron desde Boca. Y es récord. Nunca antes en la historia, ningún club había llevado tanta gente para un entrenamiento a puertas abiertas (la marca más alta era de Rayados de Monterrey con 30.000 fanáticos). La CONMEBOL Libertadores lo logró. Esa obsesión hermosa que tienen todas las instituciones de Sudamérica. 

La tarde comenzó, para muchos, muy temprano. Cuando todavía era madrugada. Boca Juniors había anunciado que a las 16.00, hora local, se iban a abrir las puertas del club para que el público viera entrenarae a sus ídolos, para darles el último apoyo antes de la gran final y, por qué no, para que mucha gente pueda conocer la Bombonera, un estadio que partido tras partido se llena únicamente de socios. Era tanta la expectativa que el horario de ingreso se adelantó una hora.

Tras las largas filas, llegaba ese momento hermoso para muchos de subir las escaleras que se hacen interminables, hasta que se llega a destino, se asoma y se empieza a ver el verde césped. 

Luego de la espera, cerca de las 18 horas, el plantel de Boca saltó al campo de juego. Los jugadores observaron para todos los costados y el público explotó. Levantaron la mano para saludar a su gente, que respondió con cánticos durante la hora que duró el evento. 

Las tribunas repletas pidieron por la CONMEBOL Libertadores. Y empezaron a ovacionar, de a uno, a sus ídolos. Primero, el histórico, el que ya sabe lo que es la gloria eterna, el que ganó la Libertadores en cuatro oportunidades como jugador y ahora la busca como entrenador: Guillermo Barros Schelotto. Con timidez, levantó su brazo derecho y saludó a los suyos. 

Luego fue el turno para el otro que ya sabe lo que es coronarse en este certamen: Carlos Tevez. Le siguieron los más queridos del momento: Nahitan Nández, Darío Benedetto, Ramón Wanchope Ábila -recibió su primera ovación en ese estadio- y Agustín Rossi.  Boca Bombonerazo Banderazo Copa Libertadores 2018

Tras los movimientos, los futbolistas se desplazaron para saludar a todas las tribunas y se quedaron observando la locura que se vivía en ese estadio. Se llenaron de energía y ya están pensando en en gran partido. Este sábado, desde las 17:00 -hora local- se jugará la gran final en el estadio de River Plate. 

Cerrar