El cumpleaños de Boca, el club que hizo de la CONMEBOL Libertadores una forma de vida

Seis copas, 11 finales y mucha historia. Hoy el Xeneize cumple 115 años

Probablemente ni Esteban Baglietto, ni Alfredo Scarpatti, Santiago Sana ni los hermanos Teodoro o Juan Antonio Farenga sabían qué estaban creando aquel 3 de abril de 1905. Seguramente este grupo de amigos no tenía idea que ese club que estaban fundando sentados en un banco de la Plaza Solís se convertiría años más tarde en uno de los más grandes de Argentina. Jamás hubiesen imaginado que aquel Boca Juniors al que le estaban dando nombre y vida, sería el que más veces disputaría la final de la CONMEBOL Libertadores (11) y que también sería galardonado como el mejor de todo América en seis oportunidades. 

La relación entre el equipo de La Boca y la Copa está llena de alegrías, lujos, victorias y deseo. El esfuerzo, la garra y la magia lo caracterizan. Fue en 1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007 que besó el trofeo más importante del continente y celebró la incorporación de otra estrella para su historial.

Boca y la Libertadores son sinónimo de las manos mágicas del Loco Gatti en el 77, es el Toto Lorenzo y la conquista de dos copas al hilo. Es el gol de volea de Latorre en el 91 ante River. Es la audacia de Bianchi en el 2000 para poner a Palermo en un superclásico después de estar sin actividad por los ligamentos cruzados rotos. O cuando en 2004 decidió que dos de los más jóvenes del equipo, Pablo Álvarez y Pablo Ledesma, patearan penales en la definición de la semis en el Monumental únicamente con publico local. Son sinónimo del retorno de Riquelme y la Copa 2007. Boca y la Libertadores son amigos eternos que se conocen desde hace muchos años.

La gloria del equipo Xeneize se remonta a 1977 y a las manos mágicas del Loco Gatti que en la definición por penales ante Cruzeiro atajó el disparo de Vanderlei y así consiguió su primera Copa. El éxito del emblemático técnico Toto Lorenzo también está en la memoria de todos los fanáticos ya que los planteles campeones del ‘77 y del ‘78 estuvieron bajo su mando.

Aún así, los partidos más históricos en la Copa no necesariamente están ligados a los años en los que se consagró campeón. En 1991 de la mano del Maestro Tabarez llegaron a las semifinales, pero el partido histórico fue ante su eterno rival River Plate. En la Fase de Grupos compartían zona y en La Bombonera los locales perdían 3 a 1. Aún así el deseo de ganar ante su clásico rival y las ganas de seguir avanzando en la competencia fueron más fuertes. Giunta, Marchesini y Latorre se encargaron de revertir el resultado. Una remontada histórica (4-3) ante el conjunto de Núñez que nunca será olvidada.

En 1999, Carlos Bianchi comandaba al equipo y uno de los ídolos se había roto los ligamentos cruzados. Jugando por el torneo local ante Colón, Martín Palermo sufrió una lesión que - a pesar de que no le impidió anotar el gol N°100 de su carrera en ese partido -  dejó sin actividad por cinco meses. Fue en la previa al partido por los cuartos de final que el Virrey anunció que el ídolo tenía chances de volver a jugar y no en cualquier partido sino ante River Plate. La chicana de parte del técnico rival, el Tolo Gallego, no tardó en llegar: “Si ellos ponen a Palermo en el banco yo lo pongo a Enzo (por Francescoli), así que no hay problema". Francescoli tenía 39 años y ya estaba retirado del fútbol, pero no así Palermo quien entró y no sólo jugó sino que además hizo el último gol del partido. Boca ganó 3 a 0 y avanzó a las semifinales. Ganó ante América y en la final con una definición por penales se impuso ante Palmeiras levantando su tercera Copa. Al año siguiente, en 2001, llegó la cuarta tras vencer a Cruz Azul en la final. Hasta ahora, es el último equipo que ganó el torneo dos veces seguidas.

Otro de los grandes méritos del equipo de la Ribera fue animarse a un nuevo planteo táctico. En 2003, ya sin Riquelme, que se había ido a jugar a Europa, Bianchi decidió cambiar el sistema y pasó a formar con tres delanteros. El nuevo 4- 3- 3 le permitió al equipo consagrarse otra vez campeón tras superar en la final al Santos con un 5-1 global. Al año siguiente desearon repetir la hazaña, pero perdieron la final ante Once Caldas.

En la edición 2007 se consagraron campeones tras ganar la final ante Grêmio por 3- 0 y 2- 0, pero la gran curiosidad es que aquella campaña tiene dos factores similares a la de este año. A pesar de que los grupos son diferentes ya que en 2020 integra el H junto a Libertad, Carcas e Independiente de Medellín, la similitud está en la conducción. Por entonces Miguel Ángel Russo era el entrenador del plantel que se consagró campeón, y a comienzos de este año el técnico tomó las riendas del equipo. Otra similitud esperanzadora es el regreso de Juan Román Riquelme. En 2007 el ídolo volvía a Boca tras su paso por España (Barcelona y Villareal) y marcó goles en casi todas las llaves de la CONMEBOL Libertadores y tres en las finales. Este año también regresó al club sólo que como vicepresidente de la institución. 

Su última final fue en 2018. Este año intentará llegar a la misma instancia y quedarse con la victoria. La unión entre Boca y la Copa Libertadores tiene historia, tiene alegrías, tiene pasión y desilusión. A pesar de que en varios años no pudo disputarla, el deseo se mantuvo siempre intacto. Este año el Xeneize intentará igualar al máximo campeón de América y conseguir la séptima, pero cuenta con la experiencia de quien ya saboreó la victoria. Mientras tanto celebra otro año de vida y hoy con 115 años va en búsqueda de su eterna amiga.

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