Cristian Pellerano: por qué, ante la derrota, las ideas no se negocian

El capitán de Independiente del Valle analizó la derrota ante Flamengo en la Recopa

Gabriel Barbosa acaba de abrir el partido en la final de la Recopa entre Flamengo e Independiente del Valle, en el Maracaná, ante 70 mil espectadores que deliran al rimo de su goleador. Todo surgió de una mala salida del fondo, un pase atrás de cabeza que su arquero no pudo controlar y el arco vacío para que el goleador no falle. Cristian Pellerano lleva la cinta en el equipo ecuatoriano. Aplaude a sus compañeros, los alienta para salir adelante.

Independiente del Valle, campeón de la última CONMEBOL Sudamericana, hizo pasar a Flamengo por malos momentos durante la revancha de la Recopa, pese a que luego el Mengão se quedó con el título. Por los pies de Pellerano es por quien más pasa la pelota en el equipo ecuatoriano. El técnico, Miguel Ángel Ramírez, le da un rol primordial al volante argentino en la generación de juego.

Con sus 38 años, Pellerano comprende a la perfección la importancia de esas formas. Y pese a lo caro que le costó ante Flamengo, sabe que esa idea de juego no se negocia. “El riesgo que nosotros corremos en la salida es para generar una superioridad numérica en mitad de cancha y en la ofensiva. Es darle una posibilidad a nuestros medios y delanteros para que tengan un panorama más abierto. Esa idea no la vamos a cambiar por nada del mundo”, analiza para la Copa Libertadores el experimentado futbolista.

Independiente del Valle mutó su estilo de juego desde la llegada de Ramírez y vaya que le ha dado resultado: conquistó la última CONMEBOL Sudamericana. “Si esa idea de juego nos trajo hasta acá, no hay porqué modificarla. Hoy éramos 40 personas, 20 de Flamengo y 20 de nosotros. El resto, miles de futbolistas, mirando por televisión”, concluye.

¿Qué rescatas de Independiente del Valle en la derrota?

Sobre todo que un equipo de la jerarquía de Flamengo nos haya respetado. Creo que en detalles, te da la pauta de que el rival te respetó, más allá de que después te termina ganando por un resultado que quedó abultado. Hubo un respeto de parte de ellos hacia nosotros en el juego, importante, y eso para un equipo como Independiente del Valle, con la poca historia que tiene, es muy gratificante. Para cada uno de mis compañeros y el cuerpo técnico mucho más.

¿Dónde sentís que fueron respetados por Flamengo?

La idea es salir jugando y ahí te marco el respeto del rival. En la altura nos vino a presionar y hoy (por ayer) nos dejó salir. Eso te da la muestra de lo bien que lo venimos haciendo. Y el gol, más allá del pase que no encontramos en la salida, termina siendo una desafortunada jugada en la que se la bajan de cabeza al arquero y quedó el rebote. Al fin de cuentas, el error del comienzo de la jugada lo habíamos solucionado bien pero después quedó ese error. No pasa nada.

¿Qué tiene que llevarse como aprendizaje Independiente del Valle del Maracaná?

Tratar de que los pequeños detalles jueguen a nuestro favor. La intención tiene que ser la misma. En el partido de ayer (por la final) los sometimos jugando 11 contra 11. Creo que 11 contra 10 a ellos los benefició, replegaron y salieron muy rápido de contragolpe.

Las dos fallas que tuvimos, por decirlo de alguna manera, porque también hay que darle mérito a la jerarquía que tienen ellos, terminaron siendo el segundo y tercer gol. Quizás 11 contra 11 siendo u equipo tan importante como Flamengo hubiese venido a presionar un poco más y nosotros hubiésemos encontrado los espacios que hacemos para jugar. Pero ya está, quedó Enel pasado. Estamos orgullosos de estar acá. Hay que seguir mejorando, pero siempre con la misma idea.

Independiente del Valle jugará la CONMEBOL Libertadores en el Grupo A. Le tocará volver a Río de Janeiro para enfrentar a Flamengo, pero también tendrá que hacerlo contra Junior y Barcelona de Guayaquil, un rival conocido en Ecuador.

¿Qué Libertadores imaginás?

Hermosa, hermosa. Nos ha tocado un grupo importante, difícil. Barcelona, Junior, Flamengo… va a ser un alinda fase de Grupos que nos pone al máximo, nos exige el 200% cada partido. Quedó demostrado en la Recopa. Son rivales que te exigen hasta lo que no tenés. La jerarquía individual que tienen te lleva a ese límite y en el mínimo detalles que fallas, no te perdonan. Estar jugando contra este tipo de rivales es un placer y nos hace crecer como equipo mucho más.

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