Cristian Erbes: "Para mí, Boca es todo; en mi cabeza está que voy a volver"

El mediocampista sueña con éxitos en sus próximos pasos con un objetivo totalmente sentimental: volver a vestir la camiseta que ama.

No tiene problemas para hablar de su pasado, de recordar con nostalgia. Pero esa nostalgia la transforma en motivación para lograr un nuevo objetivo. Cristian Erbes, de 29 años, sabe qué final quiere para su carrera. Y no se lo guarda: lo cuenta. Su sueño es volver al club de sus amores. 

El Pichy se fue de Boca en 2016 y desde entonces supo que quería regresar. Es como esos futbolistas que pretenden ir a clubes grandes para ser mirados por su Selección, pero con el equipo xeneize: quiere mostrarse en Nacional de Paraguay para que vuelvan a interesarse en él. 

- En tus redes sociales se ven muchas publicaciones de Boca: ¿qué es Boca para vos? 

- Para mí, es todo. Desde el momento en que me fui ya extrañaba ir todos los días a entrenarme, jugar los partidos en La Bombonera. Hoy estoy en otra etapa en la cual tengo que hacer las cosas bien. Yo sé que en algún momento voy a volver. Si lo hago bien, creo que tengo la chance de terminar mi carrera ahí.  

CONMEBOL Libertadores Cristian Erbes Boca Juniors

- ¿Te ponés como objetivo volver? 

- Sí, en mi cabeza está que voy a terminar jugando ahí. Ojalá se me pueda dar. Llega un momento en el que no depende de mí. O sí, pero no al cien por ciento. Va a depender también del técnico, de la dirigencia que esté, para que yo pueda terminar mi carrera en Boca. 

- ¿Seguís hablando con tus compañeros de Boca? 

- Sí, con Fernando (Gago), con Pablo (Pérez, recienetemente se fue a Independiente), Leo (Jara). Muchos de mis ex compañeros también se fueron. Sigo hablando con ellos, pero no están en Boca. 

- ¿Y hablaste antes de la final de la CONMEBOL Libertadores ante River? 

- Sí, con Pablo y con Fernando. Ellos ya estaban en Madrid para jugarla. Después de la final hablé con Fernando nada más por el tema de la lesión. 

- ¿Qué pudiste hablar? 

- Él (por Gago) está fuerte. Si bien fue otro baldazo de agua fría porque no se lo esperaba, lo noto con muchas fuerzas. Él sabe que se tiene que recuperar bien y después sabrá qué hacer. Yo creo que la va a pelear como la viene peleando estos últimos años y por ahí lo tenemos de nuevo en la cancha. 

- En tus publicaciones de redes sociales hay saludos permanentemente a todos tus ex compañeros. ¿Te acordás las fechas o cómo hacés? 

- La mayoría sí, me acuerdo.  

- ¡Qué memoria! 

- Hay algunos que me doy cuenta por las redes. Pero los que son amigos me los acuerdo. 

- Uno de tus amigos es Guillermo Pol Fernández, que en su momento estuvo a punto de ir a River. ¿Hablaste con él? ¿Le sugeriste que no fuera? 

- No, no hablé. Hablé una vez que él ya había fichado para Racing. Sabía que lo quería Gallardo, pero no charlé sobre eso. Es una decisión de cada uno. Si él sentía que podía ir ahí (por River), bien por él. Yo no iría.  

- ¿Respetás esa decisión? ¿La entendés? 

- Sí, va en el sentimiento de cada uno.  

- Se escucharon muchas ofertas para vos cuando estuviste en Boca y siempre te quedaste por decisión propia. ¿Por qué? 

- Yo disfruté todos los días en Boca. Si era por mí, me quedaba mucho tiempo más en Boca. Cuando me fui me quedaba un año y medio de contrato. Yo era feliz. Tenía muchos amigos, conocía a toda la gente del club. Las ofertas siempre las rechacé porque en las primeras yo no había ganado ningún título todavía, yo quería salir campeón. Después faltaba la Copa Libertadores y yo me quería quedar. Todo se fue dando porque yo siempre quise estar ahí, en el club. 

- ¿Y entendés a los chicos que juegan un par de partidos y se van al exterior, como Balerdi? 

- Sí, respeto todas las decisiones. No sé si él querrá llevar a su familia o qué pensará él, o cuáles son las necesidades que la familia o él tienen. El club que lo vino a buscar es muy importante (Borussia Dortmund). Él tiene un futuro bárbaro y por ahí más adelante va a tener la posibilidad de volver a Boca. 

Recuerda con ganas la primera vez que fue partícipe de un equipo en la CONMEBOL Libertadores. Y lo primero que hace es reírse. Porque así es el Pichy, destacado siempre por sus compañeros, por brindar alegría al vestuario. Lo hace al recordar una ¿asistencia? a Riquelme: le pasó el balón a 35 metros del arco para que el 10 hiciera un golazo por los octavos de final con un bombazo.

- Fuiste una pieza clave del Boca que jugó la CONMEBOL Libertadores 2013. Tuviste dos asistencias, ¿las recordás? 

- Sí... Una sí. La otra no sé. 

- Las dos contra Corinthians... 

- La de Román, sí, se la dejo ahí al pie para que él le pueda pegar bien, jaja. 

- Y la del partido de ida. 

- Sí, un centro, ¿no? Sí, sí.  

- En esa Copa tuviste de DT a Bianchi y fue especial: en el torneo local salieron anteúltimos, pero en la Libertadores avanzaron y dieron batalla... 

- Es que veníamos jugando con dos equipos diferentes la Copa y el campeonato. En la Copa, nos sentíamos muy confiados. Estábamos muy bien. De hecho quedamos afuera en cuartos de final por penales contra Newell’s. Teníamos la posibilidad de ganar, de local habíamos hecho un gran partido. Y era un Newell’s que venía jugando muy bien, todo el año anterior. Pero son dos Copas, esa y la del Vasco, que estábamos muy bien. Esas dos Copas era cuando mejor sentía al equipo. 

- ¿Cómo es jugar con Román? 

- Cuando llegué a Primera no tomaba dimensión de lo que podía significar o la clase de jugador que es. Ahora te puedo decir, después de haber pasado por otros clubes: un jugador así no hay en ningún lado. Ni en México, ni en Ucrania, ni en Paraguay. Uno va tomando dimensión de lo que era a medida que pasaba el tiempo. Al día de hoy tengo relación con él, hablamos siempre. Como futbolista fue un fuera de serie. 

- Y la Copa siempre la jugó diferente, es el máximo goleador de Boca. ¿Cómo se preparaba para este torneo? 

- Es el torneo más importante. Él siempre nos lo decía a nosotros, que ganarla es lo más lindo que nos podía pasar. Nos decía siempre eso a los chicos. El ambiente es otro, cuando vas a la cancha, cuando entrás al estadio. Es la ilusión de la gente de todos los años.  

CONMEBOL Libertadores Cristian Erbes Boca Juniors

- ¿Qué sensaciones podés describir al entrar a La Bombonera en un partido de Libertadores? 

- No. Es único. No sé. Lo tenés que sentir. Estar ahí, sentir cómo la gente canta. Te motiva. Es algo extra. Que sea la Copa. Esas son las sensaciones que uno más extraña cuando se va del club. 

- ¿Te imaginás volver a La Bombonera en octavos de final este año? 

- Ojalá podamos entrar primero a la Fase de Grupos con Nacional. Hay que ir paso a paso. Son varias las etapas que hay que pasar. No podemos pensar más allá de lo que nos toca la semana que viene. 

- Ya jugaste en La Bombonera como visitante, con Chacarita. ¿Cómo fue eso? 

- Fue raro, estar ahí con otra institución. Pero una vez que ya entré a la cancha, esas sensaciones pasaron a un costado. Jugar en contra, al principio fue raro, cuando estaba yendo para la cancha. Pero después se me pasó. 

- Tuviste de directores técnicos a Carlos Bianchi y al Vasco Arruabarrena. Uno cuatro veces campeón de la Copa como entrenador y el otro que la ganó como jugador y metiendo goles en las finales. ¿Qué les transmitían? 

- Bianchi nos recalcaba todo lo que había vivido. Hacía mucho hincapié en las copas anteriores. Teníamos un equipo con una figura como Román que él nos hacía jugar a lo que él interpretaba que era el partido. Con el Vasco fue distinto: teníamos una idea de juego: ser protagonistas y siempre intentar salir jugando como le gustaba a él. Creo que el equipo estaba muy afianzado y nos sentíamos muy confiados.  

- ¿Cómo te sentís vos respecto a la gente de Boca? ¿Te sentís ídolo? 

- Ídolo no. Ídolos son pocos. Sí me siento muy querido. La gente de Boca me quiere mucho, cuando voy para Argentina me cruzo con hinchas que me dicen que quieren que vuelva. Obviamente yo también. Estoy muy contento con ellos. Ojalá que ahora que estoy más cerca pueda ir a verlos porque estos años me lo estuve perdiendo.  

Cerrar