¿Cómo se transformó River desde su primera fecha en Lima hasta ahora?

Ponzio pasó a ser suplente. Quintero se lesionó. Pratto perdió la titularidad con Suárez. Enzo Pérez se volvió estandarte y una publicidad por el Día de la Madre.

El primer paso terminó en una publicidad del Día de la Madre. Fue en marzo, en el debut por el Grupo de la Copa Libertadores. Miguel Ángel Russo todavía dirigía a Alianza Lima. River ponía en juego, por primera vez, su título de campeón sudamericano. Fue en el estadio Nacional. José Manzaneda había gritado para los limeños y Pedro Gallese hacía tiempo. Enzo Pérez se sacó y empezó a insultarlo, hasta decirle un agravio sin intención contra su madre. Un tiempo después, la mamá del arquero terminó haciendo un anuncio con una empresa de celulares.

"Me salió una de potrero: él estaba haciendo tiempo y se terminaba el partido. Después, le pedí disculpas”, confesó tiempo después Enzo. Todavía no jugaba de volante central. Leonardo Ponzio era el cinco del equipo. Él jugaba por izquierda y Nacho Fernandez por derecha. Juanfer Quintero no se había lesionado. Lucas Pratto era el delantero intocable. Rafael Borré no tenía sus mejores días y había errado un penal. Milton Casco estaba lesionado y, en su lugar, aparecía Fabrizio Angileri. River todavía no era su versión definitiva que Marcelo Gallardo empezó a repetir desde cuartos de final en adelante.

La gran modificación de aquel River hasta ahora es la salida de Ponzio del equipo. El último partido de Libertadores que el capitán jugó de titular fue la vuelta, contra Cruzeiro. Luego comenzó la mutación definitiva: Enzo Pérez, a quien curiosamente Jorge Jesús lo transformó en volante central en Benfica, se volvió el primer pase del equipo. Fue otra versión del conjunto riverplatense. Uno donde el mediocampo se transformó en el alma de un conjunto muy talentoso a la hora de buscar pases extra, terceros hombres y bolas profundas.

Matías Suárez se ganó la titularidad. Pratto terminó la mitad de año con una lesión. Tras la Recopa, perdió su mejor versión. Todavía no pudo recuperarse y no marcó ningún tanto. Borré no salió en ningún momento del equipo titular. Se volvió fundamental. Sin Quintero, fue necesario que el exBelgrano empezara a ser punta y, a la vez, un impulsor del último pase.

Pero lo curioso de aquel partido fue la aparición de Cristian Ferreira. El juvenil que había mostrado su talento en el sub20 argentino metió un golazo en el último minuto, de tiro libre. Comenzó a asentarse en la Primera de River. Su última gran aparición fue en la vuelta de los cuartos de final contra Cerro Porteño. El problema fue que luego de eso se lesionó la rodilla y ya no pudo seguir.

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