¿Cómo juega Flamengo, finalista de la CONMEBOL Libertadores?

El equipo de Jorge Jesús juega 4-2-4. Sus mediapuntas son determinantes. Los delanteros tienen diagonales difíciles de parar. Los laterales son famosos.

Flamengo tiene una particularidad táctica que asombra. Su esquema es 4-2-4, pero no es un equipo largo. La manera de acortar las distancias propias del esquema es una pauta de juego: el pase siempre es con el cercano, el toque es el lenguaje, los cercanos se relacionan entre sí y así nunca queda partido.

Su arquero es Diego Alves. Tiene 34 años y representa a la modernidad en el puesto. Juega adelantado. De a ratos, funciona prácticamente como un líbero. Tiene la orden de salir a cortar como un defensor más si hace falta.

Su línea defensiva parece dibujada con una regla: Jorge Jesús es un obsesivo del achique y de los movimientos sistematizados en el fondo. Sus dos defensores centrales destacan en el juego con los pies y en el aéreo. Rodrigo Caio fue volante central, tiene un brillante manejo de la cancha. Pablo Marí llegó desde España, antes capturó la atención de Guardiola en Manchester City. Sus 193 centímetros lo vuelven un destacado cabeceador.

A los laterales de Flamengo no hace falta presentarlos: por la derecha, Rafinha, quien regresó tras ocho temporadas y 16 títulos en el Bayern Munich; por la izquierda, Filipe Luis, estandarte del Atlético de Madrid de Simeone, ganador de la Liga y finalista de dos Champiosn League.

Los mediocampistas centrales hacen valer su atletismo: Willian Arao y Gerson ocupan un interminable tamaño de césped, llegando a ocupar todas las líneas, con talento para jugar en corto y para recuperar en espacio grande.

Los externos son mediapuntas que se cierran: Everton Ribeiro conduce con ambas piernas, tiene gambeta, encuentra pases con facilidad, conoce de memoria las diagonales de sus dos delanteros. Giorgian De Arrascaeta es, según Jorge Jesús, el cerebro de su equipo, un futbolista al que suele compara con Pablo Aimar. El uruguayo ya jugó un Mundial. Tiene una brillante técnica para patear y para habilitar, arranca por izquierda, a pierna cambiada, pero sabe desarmarse para despistar a los rivales.

Los delanteros son lo más destacados: en la Libertadores, suman 12 goles. Bruno Henrique viaja potente, con tenso mano a mano, capaz de desbordar, como de llegar a pelotas imposibles y, a la vez, encontrar con facilidad a su socio -tiene 5 asistencias-. Gabigol es un talento, capaz de resolver un partido casi sin necesitar de elaboración de jugada. Se alternan para que uno descienda y el otro pique. Vienen de compartir plantel en Santos y se conocen de memoria.  

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