Capaldo y Weigandt, los pibes que alientan y juegan en Boca

Capaldo y Weigandt los pibes de Boca que debutaron juntos en el torneo y en la CONMEBOL Libertadores

Termina el partido de Boca Juniors ante Athletico Paranaense y hay dos hinchas con la camiseta puesta que celebran la victoria abrazados en el campo de juego. Son Marcelo Weigandt (lateral derecho) y Nicolás Capaldo (volante central). Los dos pibes que están disfrutando de sus primeros partidos en la Primera y lo viven con la emoción de un hincha más. Probablemente ambos hayan imaginado que algún día estarían disputando un partido en la CONMEBOL Libertadores, pero de la imaginación a la realidad hay un largo camino y estos dos fanáticos del fútbol y del xeneize están cumpliendo el suyo.

A los 5 años, Nicolás Capaldo se ataba los cordones de los botines como podía y se entrenaba en la escuelita del Club Deportivo Mac Allister de Santa Rosa, La Pampa. Patricio Mac Allister atiende el teléfono desde España mientras participa de una gira con el club y habla de Capaldo con cariño y afecto. “Yo fui el que lo hizo firmar el primer contrato en Boca. Siempre he estado cerca de él y de su familia, buscando que le vaya bien”, cuenta.

El fútbol fue el responsable de que moldeara su personalidad y sus ganas de mejorar fueron motivo suficiente para elegir no salir por las noches o incorporar la ensalada entre sus comidas. A los 14 años participó de una gira con su club por España y la lechuga y el tomate no eran amigos de este adolescente que, fiel a este desagrado, optó por no comer. Los entrenadores fueron firmes y sin lugar al capricho le dijeron: “Si no comes, no jugas”. Patricio Mac Allister recuerda que, al regreso, la madre del jugador lo llamó y le preguntó “¿Qué hiciste con Nicolás que ahora come ensalada?”. Si había que incorporar los vegetales para poder jugar, él lo iba a hacer. A los 15 años debutó en Primera en La Pampa y ni el tamaño de los rivales ni la edad lo apichonaron, él tenía su objetivo bien claro.

Probablemente sin saberlo eligió vivir como Eduardo Galeano quien una vez explicó: "Intenté, y sigo intentando, asumir mi incapacidad de ser neutral y mi incapacidad de ser objetivo, quizás porque me niego a convertirme en objeto, indiferente a las pasiones humanas".  Y así fue que cuando Argentinos Juniors y Boca comenzaron las negociaciones para incorporarlo fue su incapacidad de ser neutral la que lo hizo elegir por los colores azul y oro.  Pasar de una ciudad de más de cien mil habitantes a la ciudad de la furia no le fue sencillo y el período de adaptación fue duro. Aún así, cuando comenzó a asentarse y su juego fue tenido en cuenta por Gustavo Alfaro, no se olvidó de sus orígenes. Justamente el día en el que debutó en la CONMEBOL Libertadores eligió hacerlo con los suyos bien cerca y se encargó de que sus amigos tuvieran entradas para alentarlo desde la tribuna junto a su familia. “No ha cambiado, ni perdió su humildad. Tiene una buena formación familiar. Está criado con buenos valores”, remarca Mac Allister. Cada verano viaja a Santa Rosa y se entrena en el club de sus orígenes. El año pasado compartió prácticas con Alexis, Kevin y Nicolás Mac Allister y como el fútbol es esa dinámica de lo impensado, meses después se encuentra compartiendo cancha con Alexis Mac Allister en Boca Juniors.

A Nicolás Capaldo y a Marcelo Weigandt los une mucho más que una victoria ante Athletico Paranaense, ambos debutaron el mismo día. El 16 de enero de este año, con el calor del verano marplatense, se enfrentaron ante Unión de Santa Fe y sintieron la emoción de defender los colores que de chicos aprendieron a amar. 

Weigandt se despidió del club barrial Villa Ideal a los 6 años y pasó a formar parte de las categorías Inferiores de Boca y la identidad se fue calando cada vez más hondo. "Llevo 12 años acá, toda una vida. Me formaron y es como mi segunda casa. Como digo siempre, por esta camiseta mato o muero", dijo Weigandt después de un Superclásico con la Reserva en el que se lució. Así vive cada partido: sin ser neutral y festejando las victorias como un hincha más. El pibe de 19 años se formó en el conjunto de la ribera y según cuenta Sergio Saturno, quien lo entrenó en quinta división, siempre fue un referente dentro y fuera de la cancha. A pesar de su poco rodaje en la categoría por haber subido pronto a la Reserva del Flaco Schavi, siempre buscó transmitir a sus compañeros la idea del sacrificio y la actitud como cualidades fundamentales en cualquier jugador. Su carácter fuerte y la determinación a la hora de marcar son algunas de las características que lo llevaron a ser tenido en cuenta en la Selección Sub 17 en 2017 y ya tuvo participación en la Sub 20. 

Weigandt y Capaldo podrían ser como Starsky y Hutch, o como Bonnie and Clyde, o Batman y Robin pero no. Son Weigandt y Capaldo, la dupla de hinchas-futbolistas que juegan y alientan a Boca.

 

 

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