Boca cumple 115 años: 12 historias del Xeneize en la CONMEBOL Libertadores

El club argentino, dueño de seis trofeos, tiene innumerables anécdotas e históricos momentos.


EL DÍA QUE BOCA FUE MILAN


Eran otros tiempos, claro. Boca Juniors disputaba por primera vez la CONMEBOL Libertadores, por aquellos tiempos denominada como Copa Campeones de América. La edición de 1963 los tuvo con una gran curiosidad en sus primeros partidos. El debut fue victoria por 5-3 ante Olimpia de Paraguay, pero su segundo partido tuvo una incidencia particular. Universidad de Chile llegó a la Argentina para disputar el partido de la Fase de Grupos, y lo hizo con su tradicional camiseta azul. Los locales querían diferenciarse para la correcta visibilidad del árbitro, pero no contaban con las prendas alternativas. Decidieron comenzar el partido con los atuendos del Milan italiano, que había sido un obsequio a la institución como muestra de cordialidad tras el pase del peruano Víctor Benítez. En la segunda parte apareció la ropa correcta y Boca salió a jugar con sus colores alternativos. El encuentro terminó con victoria 1-0 para los locales.

Boca camiseta Milan CONMEBOL Libertadores 1963


FAIR PLAY DESDE LOS INICIOS 


Antonio Rattin se convirtió en un ídolo y una leyenda de la institución principalmente por su entrega y coraje a la hora de disputar los partidos, conceptos que terminaron identificando a lo largo de la historia al Xeneize. Su viveza y su "ganar como sea" llegó al punto cúlmine con un reto del entrenador. Osvaldo Deambrossi era el DT de Boca en la final de la CONMEBOL Libertadores 1963, en la que su equipo debía definir el campeonato ante el Santos de Pelé. Rattin fue con una propuesta totalmente ilógica y se encontró con la respuesta perfecta: "Cuando fuimos a Brasil a jugar la final de la Libertadores contra el Santos, en 1963, le dije: 'Maestro, ¿qué le parece si me peleo con Pelé y nos echa a los dos? Si no juego yo, en Boca no vamos a hacer la diferencia, como sí lo va a sentir el Santos sin Pelé'. No quiso saber nada. 'No, Rata, esas cosas no están bien', me contestó", contó en declaraciones a El Gráfico. 

Santos fue el campeón y, lejos de las faltas de respeto, Rattin fue un buen perdedor y mostró toda su admiración por el gran jugador brasileño.

Boca Santos Pele Antonio Rattin CONMEBOL Libertadores 1963


LA NIEBLA, ESCENARIO DE HISTÓRICAS CONQUISTAS 


La CONMEBOL Libertadores fue un anhelo histórico de Boca desde que la comenzó a jugar en 1963. Volvió a jugar una final en 1977, con el equipo del Toto Lorenzo, que ya trataba al torneo como una obsesión. Ganó la ida en la Bombonera por 1-0 ante Cruzeiro, pero perdió en Brasil. Se tenía que jugar un partido desempate, 48 horas después, en una sede neutral. Fue elegido Montevideo, más precisamente el Estadio Centenario. 

Y allí fueron Boca y Cruzeiro. Pero una niebla increíble tapó el cielo de la ciudad uruguaya. El partido no se pudo jugar y se pospuso un día más. Cuenta la leyenda que ese día benefició para que más hinchas del Xeneize pudieran viajar y asistir al espectáculo. El comienzo del partido fue con condiciones meteorológicas similares, pero la niebla se fue disipando. Fue 0-0 y Gatti brilló en los penales. ¡Así llegó la primera Libertadores!

El 7 de junio, pero 30 años después, se jugó un partido increíble. Eran las semifinales de 2007 y Boca había perdido 3-1 en Cúcuta. Una niebla impresionante vistió a la Bombonera, molestando hasta a la transmisión de la TV. Riquelme la clavó en un ángulo, Palermo llegó por el segundo palo para poner el segundo y Battaglia anotó el 3-0 definitivo para dejar a Boca en la final.

Boca Cucuta CONMEBOL Libertadores 2007 semifinales


VICTORIA EN CLÁSICO ANTE CAMPEONES DEL MUNDO 


En 1978 no había semifinales como las conocemos ahora, pero Boca y River definían quién pasaba a la final en un duelo mano a mano. Era un grupo de tres equipos, que el partido definitorio lo jugaban Millonarios y Xeneizes en el Monumental. Los de Núñez tenían en su equipo a cuatro futbolistas que apenas dos meses y medio atrás habían salido campeones del mundo con Argentina en el Mundial: Ubaldo Fillol, Daniel Passarella, Oscar Ortiz y Leopoldo Luque. Pero Boca pisó fuerte como visitante, ganó 2-0 con goles de Mastrángelo y Salinas, casi anticipando lo que se iba a ver en la final. 


EL ESTILO LORENZO


“Boca es Sportivo Ganar Siempre”. La frase quedó inmortalizada en la boca del Toto Lorenzo, director técnico de Boca en los años más gloriosos de esta etapa. "La de Atlético Mineiro por la semifinal de la Libertadores de 1978 fue mundial porque nadie la había ganado en Brasil. Lo agarró al Colorado Suárez. 'Sos el mejor 3 que hay en Boca pero mañana no vas a jugar, lo voy a poner a Bordón porque va a hacer un gol de tiro libre y con ese gol vamos a ganar'. Ganamos 1-2 con dos goles de Bordón de tiro libre”, contaba Mastrángelo con admiración por su entrenador. 

Antes de la polarización argentina entre Bilardo y Menotti, Lorenzo marcó el camino en Boca. Y se enfrentó a Carlos Bilardo en 1978 por la final de la Copa CONMEBOL Libertadores en un duelo que quedó marcado en la historia. Se cuentan muchas leyendas de ese ida y vuelta. Lo cierto es que Boca manejó la final: empató sin goles en Cali y goleó en la Bombonera, haciendo el primer tanto con Perotti y luego liquidándolo sobre el final con tantos de Mastrángelo, Salinas y el mismo Mono que marcó doblete aquel día. Un duelo de estilos que nacía entre dos de los máximos referentes de la conducción técnica argentina.


UNO DE LOS GRANDES PARTIDOS DE LA HISTORIA


Partidazos, si los hay. Una de las historias más increíbles de la CONMEBOL Libertadores. Una de las remontadas que quedarán en la historia.

El nombre de Olimpia, el club paraguayo, se escribió a lo grande en 1979, cuando venció en la final a Boca. Y comenzó una historia de idas y vueltas con el Xeneize. Un capítulo más se dio diez años después. El Decano ganó 2-0 en Asunción, pero también ganaba 2-0 en la Bombonera a los 18 minutos del partido. "Todo terminado", dijo el relator de la transmisión argentina. Minuto 22: Walter Perazzo mete un zurdazo y descuenta. El primer tiempo terminó 2-1. 

Comenzó el complemento y Villarreal ponía el 2-2, que en realidad era 2-4 en el global. Pero a los 58 minutos llegaba el rebote de Navarro Montoya y el gol de Amarilla. Boca tenía que marcar tres: Comas, a los 70 minutos y quedaban 20. El tiempo corría y ponía a Boca contra una pared. Faltaban 4 minutos y Tavares metió el bombazo de derecha. A un gol.

Fue. Apretó. Y lo consiguió: Perazzo hizo delirar a la Bombonera a los 89 minutos. Una remontada épica. Fue 5-3 y tenían que definir el pasaje a cuartos de final por penales. Increíble. Tan parejo fue que tuvieron que patear nueve penales. Perazzo y Miño erraron en la fase de cinco. Portela y Villarreal en el mano a mano. Hasta que Tavares falló y Guasch convirtió. Olimpia pasó a cuartos luego de una remontada histórica de Boca.


UN DEBUT HISTÓRICO PARA EL MAESTRO


Óscar Tabárez debutó como director técnico de Boca en la Libertadores en un encuentro contra River en la Bombonera. Y todo comenzó muy mal. A los pocos minutos de partido en ese 27 de febrero de 1991 el Millonario ya ganaba 2-0. Boca descontó de la mano de Latorre a los 28, pero rápidamente River se puso 3-1.

En el complemento, Boca fue por la heroica. Giunta, uno de los ídolos xeneizes, descontó a los 56. Marchesini consiguió el empate a los 71. Pero quedaba más. Sin una gran sensación de asfixia por parte del local, Boca fue y llegó al delirio. Latorre puso el 4-3 cuando faltaban apenas tres minutos para finalizar el encuentro. Sin duda, de los clásicos más recordados de la historia.

Diego Latorre Boca River CONMEBOL Libertadores 1991


LA DERROTA QUE MARCÓ UNA REVANCHA


En 1994 Boca participó de la CONMEBOL Libertadores por ser campeón del torneo local 1992. César Luis Menotti era el DT del Xeneize y se enfrentó ante una de las potencias del continente y que lo seguiría siendo durante muchos años. El grupo los emparejaba con Cruzeiro, Vélez y un Palmeiras imparable. Los paulistas tenían un equipazo. Entre ellos estaba Roberto Carlos, lateral que brilló en el mundo. 

A los 15 minutos anotó Cléber, pero el segundo tiempo fue una locura. Roberto Carlos empezó a desbordar y a mostrar lo que sería. El segundo fue de él. Edilson, Evair (2) y Jean Carlos completaron la goleada por 6-1, la peor de Boca en la historia de la Libertadores.

Pero aquí comenzó una película que tuvo revancha. En el 2000, Boca le ganó la final a los paulistas y venció a Roberto Carlos -que jugaba para Real Madrid- en la Intercontinental. 


EL 2000 Y LAS HISTORIAS DE LA HISTORIA


Boca y River se cruzaron por cuartos de final. En el Monumental ganó el Millonario por 2-1, con un golazo de Juan Román Riquelme de tiro libre. En la vuelta, a pura tensión, era el segundo tiempo y el partido seguía sin goles. Martín Palermo integraba el banco de los suplentes y podía volver a las canchas luego de una extensa recuperación por rotura de ligamentos cruzados. Gallego, DT de River, había hecho un chiste respecto a su presencia en la conferencia de prensa: "Si ellos ponen a Palermo, yo lo llevo a Enzo". Faltaba media hora y todo seguía intacto. Pero llegó Marcelo Delgado para igualar el global. Faltaban seis minutos, sólo seis minutos, y Riquelme puso el 2-0 de penal. Pero todavía quedaba la joya de la noche: Martín había ingresado a los 77 minutos. Trece después la recibió, se acomodó y la puso contra un palo. Risa, lágrimas y ¡gol número 100 de Palermo! Una de las tantas historias increíbles del máximo goleador xeneize.

En semifinales tenían que enfrentar al América de México. La ida se dio con un amplio 4-1 para los de Bianchi. La vuelta se complicó: iba 0-3 hasta que apareció uno de los cabezazos más recordados en la historia del club. Sobre la hora, Walter Samuel marcó el gol que clasificó a Boca a la final. 

En la final, Boca empató 2-2 ante Palmeiras en la ida en la Bombonera. En la vuelta, en el Morumbí, Carlos Bianchi pegó afiches en el vestuario visitante: recortes de diarios en los que el DT rival decía que ya se sentían campeones. El partido terminó sin goles y pasaron a los penales. Fue cuando las cámaras lo captaron hablando con Óscar Córdoba: "Ellos patean a un palo, vos quedate parado. Entonces esperás, ¿eh? Duando llega a la pelota das un paso y te tirás". El arquero fue la figura de la serie y cuando Bermúdez remató al gol, Bianchi estalló con uno de sus colaboradores en un festejo inolvidable: "¡Somos campeones de vuelta!".

Palermo Boca River Copa Libertadores 2000


UNO DE LOS CLÁSICOS MÁS INFARTANTES


En la edición de 2004, Boca y River definían un lugar en la final. El Xeneize ganó la ida por 1-0 en una serie que se jugó sin hinchas visitantes. La vuelta, histórica, encontró a Boca ingresando al estadio, saludando al público, pero solo contra todo River. Lucho González marcó un golazo para el 1-0 que llevaba todo a penales. Pero el desenlace fue una locura. Desbordó Cángele y Tevez la metió en el minuto 89. Pero uno más tarde, Nasuti hizo delirar al público presente. El 2-1 llevó todo a los penales. 

"Elegiría a los que me sostuvieran la mirada", confesó Carlos Bianchi años después. Es que la elección fue muy extraña: dos pibes como Pablo Álvarez y Pablo Ledesma estaban en la nómina para definir. No fallaron. Tampoco lo hicieron Schiavi, Burdisso y Villarreal. Tampoco Abbondanzieri, que le tapó el disparo a Maxi López y puso a Boca en la final. 


FINAL Y ADIÓS 


Una de las más tristes, sin dudas. "Me siento vacío, no tengo más nada que darle al club". Las palabras son fácilmente reconocibles para cualquier fanático del fútbol. Juan Román Riquelme anunció su salida de Boca luego de perder la final de la CONMEBOL Libertadores 2012 ante Corinthians. Pero luego volvió años más tarde. 


EL GOL QUE TODOS LOS HINCHAS GRITARON CONFUNDIDOS 


El hincha de Boca recuerda este episodio con una sonrisa. Era la semifinal de la CONMEBOL Libertadores 2012 y el Xeneize igualaba en el global contra Fluminense, en Río de Janeiro. Faltaban pocos minutos e iban a los penales. Pero Riquelme habilitó al Burrito Rivero, que definió, rebotó en el arquero y la imagen hacía apreciar que la pelota había ingresado, pero no. El rebote dio nuevamente en el arquero, llegó Silva y la metió finalmente. Pero la gran mayoría de los hinchas de Boca se dieron cuenta de esta situación en la repetición de la jugada: todos estaban gritando un gol que no había sido. 

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