Boca campeón de la CONMEBOL Libertadores 2007: un título con el sello de Juan Román Riquelme

Los recuerdos de Battaglia, el retorno de Román y los mejores momentos de aquella gran conquista

Es imposible hablar de la Copa Libertadores de 2007 sin mencionar a Juan Román Riquelme. Ante la clásica pregunta “¿Qué recordás de la Libertadores de ese año?” la respuesta se repite: “¡La de Riquelme!”. Y claro, el ídolo de Boca Juniors había regresado tras su paso en el Villareal, fue el goleador del plantel y segundo de toda la competencia con 8 tantos. No fue un camino sencillo, pero dicen que las mejores cosas en la vida requieren de esfuerzo. Y así fue como el equipo de la Ribera llegó a levantar la copa aquel 20 de junio en Porto Alegre tras vencer a Grêmio por 2-0 en Brasil y cerrar un global de 5-0, el triunfo más amplio en una final de Copa.

"Ese era un plantel que tenía muy buenos jugadores, tenía una mezcla de juventud con muchachos de experiencia que se fueron acoplando partido a partido. Si bien hubo momentos en los que quizás tuvimos que dar un poco más, y se hizo difícil pasar de fase y demás, el equipo era muy duro mentalmente. Fue por eso que pudimos sacar adelante todas las circunstancias adversas que tuvimos en las distintas fases. Hubo momentos difíciles, pero el equipo tuvo una entereza para salir adelante que es destacable”, cuenta Sebastián Battaglia en un diálogo con CONMEBOL Libertadores desde su casa.

En la Fase de Grupos la clasificación fue complicada e integró el Grupo 7 junto con Bolivar, Cienciano y Toluca. Tras quedar segundo detrás de Toluca se clasificó. El rival en los octavos de final fue Vélez y el partido en La Bombonera no sólo sería recordado por la victoria por 3 a 0 con goles de Riquelme, Palermo y Clemente Rodríguez sino también por la histórica patada del arquero Gastón Sessa que terminó en la frente de Rodrigo Palacio. El árbitro sancionó penal y expulsó a Sessa. Luego en la vuelta el Fortín ganó 3 a 1, pero el pasaje a los cuartos de final fue del equipo dirigido por Miguel Ángel Russo.

En los cuartos de final el rival fue Libertad y en la ida igualaron 1 a 1. Luego en el partido de vuelta la tensión reinaba, pero Riquelme se encargó de alivianar la carga y a los 16 minutos puso la ventaja que luego Palacio cerraría con un 2 a 0.

Boca Libertadores 2007

La semifinal fue ante Cúcuta y una vez más Boca tuvo que enfrentar un partido difícil. En la ida perdió por 3 a 1 y necesitaba de la fuerza de La Bombonera para poder revertir el resultado. Y la tuvo. A los 44 minutos Riquelme anotó el primer gol del partido y quienes veían el partido desde su casa lo recuerdan por la niebla. Era difícil dilucidar dónde estaba la pelota porque la niebla esa noche en La Bombonera era realmente densa, pero eso no fue un impedimento para Boca. A los 61 minutos llegó el 2 a 0 gracias a Palermo y la emoción crecía en La Boca. El tercer gol fue digno de un relato épico de fútbol. La niebla, la lucha por la clasificación, La Bombonera ensordecedora y Sebastian Battaglia que ingresaba para dar el paso a la gloria. Iban 90 minutos de juego cuando tras un tiro libre, el defensor cabeceó y cerró el marcador. Boca estaba en la final. 

"Para mi hacer el gol de la semifinal fue muy lindo, me tocó entrar desde el banco de suplentes en varios partidos y ese era un partido muy importante para nosotros. En la ida había sido muy complicado y marcar un gol para sellar la clasificación fue realmente muy lindo en lo personal", revive Battaglia quien desempeña el cargo de entrenador de la Reserva.  

La ida fue de local ante Grêmio y con goles de Riquelme, Palacio y Patricio en contra, Boca estaba un poco más cerca de alcanzar la gloria eterna. La final de vuelta fue el 20 de junio en el Estado Olímpico Monumental. Una vez más Riquelme deslumbró con su magia y la imponente presencia de los hinchas brasileños no fue un freno. A los 68 minutos y a los 80 sacudió la red. Un día como hoy, pero 13 años atrás Boca levantaba la Copa Libertadores tras ganar 2 a 0 y bajo el mando de Miguel Ángel Russo conseguía su sexta copa. Hoy una vez más está a cargo de la Primera División y el augurio de Battaglia es claro: “Es un desafío, una linda oportunidad que tiene Miguel de poder estar otra vez al frente del equipo. Lo tiene bien merecido y ojalá tenga toda la suerte de poder conseguir un nuevo logro para la institución”.

 

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