Bernardo Cuesta, el héroe: metió a Melgar en la Fase de Grupos y sueña con llegar a los 100 goles en el club

El delantero argentino, de 30 años, es referente del equipo peruano. Este semestre, puede volverse ídolo indiscutido en Arequipa.

Cuando el partido se moría, cuando se encaminaba hacia los penales, cuando Caracas parecía quedarse con todo, apareció el capitán, agarró un rebote, giró, abrazó la pelota con el empeine y la mando a guardar: Bernardo Cuesta le salvó las papas a Jorge Pautasso, metió el 2-1 y llegó a los 96 gritos con Melgar y sueña con llegar a los 100 goles en esta CONMEBOL Libertadores.

Según el último censo de Argentina, Álvarez es un pueblo de 8 mil habitantes cerca de Rosario. Jorge Valdano, nacido en esa zona, dice que ser rosarino es ser exageradamente argentino. Y, más allá de las referencias sociológicas, hay que admitir que esa zona es uno de los lugares en el mundo que mayor cantidad de cracks de la pelota ha producido: Lionel Messi, Javier Mascherano, Ezequiel Lavezzi, Mauricio Pocchetino, Eduardo Berizzo, Ángel di María, César Menotti y Mauro Icardi , entre tantos. Pero no son los únicos que se han desparramado por la pelota mundial. Uno de ellos está cerca de quedar en la historia: Bernardo Cuesta, el centrodelantero de Melgar, quien marcó el grito clave por la vuelta de la Fase 3 de la CONMEBOL Libertadores, sueña con llegar a los 100 goles con la camiseta del equipo de Arequipa en la competición internacional. 

Melgar se juega su pase a la fase de grupos contra Caracas, en Venezuela. La ida fue muy buena, ya que ganaron 2-0. Cuesta, de todas maneras, se la perdió, porque estaba suspendido. Ahora vuelve. Con todo: “Uno necesita los goles, pero trato de no desesperarme y que no me afecte. Los goles vendrán cuando tengan que venir, mi enfoque está en apoyar al equipo para llegar a la fase de grupos en la Copa”. 

Cuesta, de 30 años, hizo inferiores en Unión de Santa Fe. Luego, pasó a Tiro Federal, otro equipo cercano a Rosario. Allí conoció al histórico Julio Zamora, exdelantero campeón con Newell's. Cuando éste emigró a Perú, se lo llevó a Melgar. Fue en 2012 y, más allá de algunas idas y vueltaa a The Strongest y a Junior, el club se volvió su casa. Hasta convertirse en un referente de la institución.

“Fui arquero, me gustaba mucho. Jugaba en una canchita chica del barrio. Estaba en las categorías menores”, cuenta Cuesta. Menos mal que se volvió goleador. “El partido se nos hizo cuesta arriba, pero lo logramos".

 

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