Bergessio, el faro de un Nacional que va por todo

El delantero marcó los tres goles de su equipo en la Copa para lograr tres triunfos y quedar a un paso de octavos de final

"Había que poner el pecho y lo estamos haciendo". Luego de la derrota en la final del torneo uruguayo contra Peñarol, había dudas sobre la continuidad de Gonzalo Bergessio en Nacional. Incluso, por unos días, dejó de ser jugador del club uruguayo. Su destino parecía estar en otras partes del continente. Pero Eduardo Domínguez lo pidió. Y llegó. Fuertísimo: el Bolso cierra sus cuatro primeras fechas en la CONMEBOL Libertadores con tres victorias por 1-0 (dos contra Zamora y otra con Atlético Mineiro). Las tres con tres gritos de su centrodelantero.  

De más joven, Bergessio no era centrodelantero. Tenía tanta velocidad y tanta potencia que corría por los costados y resultaba imparable. Así, dejó una tremenda huella en Racing, en San Lorenzo y en Catania. Pero, con el tiempo y el paso de los años, fue adaptando su estilo. Con 34 años, es un goleador casi de área. Definió el partido con un taco impresionante. Había quedado como único punta y la ovación, cuando le tocó salir, sobre el final del encuentro, fue conmovedora. Es que los hinchas, en Montevideo, le reconocen su gran momento.

Lavandina, como le dicen desde chico, se ganó la titularidad en el equipo luego de la primera fecha de la CONMEBOL Libertadores. Su equipo pisa fuerte en el Grupo E. Tiene nueve puntos. Y si hay que buscarle explicaciones a su presente copero, sin dudas, hay que mirar a Bergessio y a su olfato goleador.

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