Argentinos Juniors campeón de la CONMEBOL Libertadores 1985

Jorge Olguín y Carlos Mayor recuerdan la final del 85

Argentinos Juniors ganó una CONMEBOL Libertadores y fue en 1985. Hace 34 años el equipo de la Paternal le ganaba a América de Cali la final y levantaba la copa tras una racha de buenos resultados.
El recorrido del plantel que se consagró campeón comenzó en 1983 de la mano de Ángel Labruna como técnico. El histórico ídolo de River Plate, integrante del famoso equipo conocido como La Máquina,  organizó al conjunto que venía luchando por no descender de categoría tras la salida de Diego Armando Maradona. Labruna fundó las bases de la nueva forma de juego, pero el 19 de septiembre murió repentinamente. Fue Roberto Saporiti quien lo sucedió. En 1984 el Bicho fue campeón del Torneo Metropolitano y en 1985, con José Yudica al mando, conquistó el Torneo Nacional. Ese envión anímico y esas copas festejadas a nivel local sirvieron de motor para conquistar la Copa Libertadores ese mismo año. 

Argentinos compartía el Grupo 1 con Ferro Carril Oeste, Fluminense y Vasco da Gama. Debido a los resultados tuvo que jugar un partido de desempate por el primer puesto ante el conjunto argentino en cancha de Vélez. Carlos Mayor fue uno de los titulares en ese encuentro y en un diálogo con CONMEBOL Libertadores cuenta: "Ganamos 3 a 1, era un partido muy importante porque el que ganaba seguía en carrera. Me acuerdo que íbamos perdiendo 1 a 0  por un gol de Garré y yo tiré el centro y el Bichi Borghi hace el gol del empate".

Avanzaron a las semifinales y los nuevos rivales fueron Independiente y Blooming de Bolivia. Finalmente llegó la etapa decisiva y se enfrentaron en la final ante América de Cali. El primer partido terminó 1 a 0 y festejó el equipo argentino con un gol de Emilio Commisso, pero en la vuelta el resultado fue al revés y tuvieron que desempatar con un tercer encuentro.  "Perdimos 1 a 0 en Cali y al otro día a las 6 de la mañana nos tomamos un vuelo charter los dos planteles juntos rumbo a Paraguay. Jugamos a las 72 horas del partido de vuelta.  En Asunción me toca entrar a los 30 minutos del segundo tiempo y jugué esa parte y el alargue. Fuimos a penales y ganamos. Fue muy emotivo", recuerda Mayor. 

A la hora de viajar en el tiempo a ese partido se ríe cuando le viene a la mente el banco de suplentes y relata : "En esa época era todo muy distinto. Vivíamos cada cosa, imaginate que  no se televisaba y vivías cosas muy particulares. Me acuerdo que en la final estaba en el banco de suplentes y no nos dejaban salir. Estábamos como encerrados, como en una jaula. Los bancos antes estaban en un pozo y  ponían personal de seguridad y a menos que te llame el técnico no podías salir".

Carlos en ese momento tenía 19 años y era el más chico del plantel, se había formado en el Bicho y destaca aquella Copa como uno de los momentos más felices de su carrera. " Hay un punto que para mí es clave: el grupo. Tengo 54 años, jugué 16 años al fútbol y nunca viví ni compartí un grupo como ese. Hacíamos reuniones, eramos muy unidos, si alguien le pasaba algo el resto estaba encima. Eso fue determinante. Los grandes nos aconsejaban mucho, nos apañaban. Nosotros también éramos muy respetuosos. Siempre éramos los primeros en llegar, en entrenar, nunca le faltábamos el respeto a nadie. Éramos soldados", asegura. 

Dentro de los más grande del plantel estaba Jorge Olguín quien integró el plantel argentino campeón del mundo en 1978 y se retiró en Argentinos Juniors.  El defensor vivió esa Copa Libertadores con mucha emoción y cuenta: "Fue muy importante no sólo por lo conseguido sino también por lo que representaba la forma de jugar del equipo. No teníamos cancha propia y eso hizo que el equipo se acostumbrara a jugar de la misma manera en cualquier cancha. Jugábamos igual de visitante que de local. Fueron 4 años y medio que disfruté muchísimo. Nadie se esperaba que Argentinos Juniors estuviera al nivel de los mejores equipos".

A la hora de analizar las cualidades del plantel destaca: "Nosotros teníamos algo importante que hoy se hace mucho: era un equipo corto. Jugábamos siempre juntos, manteníamos la distancia y nadie quedaba solo. Cuando íbamos para adelante íbamos todos, cuando retrocedíamos también" .  Olguín concuerda con Mayor en la unión del grupo y remarca: "Todos los que llegamos con cierta experiencia teníamos el rol de transmitirle a los más chicos algo. Ellos lo sentían y nos respetaban. Escuchaban lo que les decíamos para mejorar o para hacer diferente. El equipo tenía mucha participación todos. Había chicos que jugaban muy bien y los disfrutábamos en los partidos y los sufríamos en los entrenamiento".

El 24 de octubre de 1985 Argentinos Juniors le gana a América de Cali por penales y levanta la Copa Libertadores. Ese mismo plantel que temía descender de categoría en Argentina, se abrazaba en Paraguay al convertirse en el mejor equipo de América. El regreso al país fue digno de aquellos triunfos inesperados. Al aterrizar el avión, los jugadores recuerdan que no podían descender por la cantidad de fanáticos que se habían acercado con banderas y camisetas a recibirlos. Argentinos Juniors estaba de fiesta y celebraba como corresponde: con pasión y emoción. 

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