Quince años después, América de Cali volvió a ganar en la Libertadores

Tras vencer a Universidad Católica, los colombianos recuperaron una costumbre perdida el 10 de marzo de 2005, contra Atlético Paranaense.

América de Cali frunció el seño y se armó para jugar un partido de la Libertadores. Antes que hacer hincapié en lo táctico, apuntó a las condiciones del partido. Universidad Católica es bicampeón de Chile y, otra vez, es puntero. Sabía que el equipo de Ariel Holan lo iba a amedrentar. Entonces, convirtió el 4-3-3 en 4-5-1 y se agazapó a arañarle un punto a la historia. Sin escatimar en el tiempo ni en las circunstancias del juego: la última vez que habían ganado un partido de CONMEBOL Libertadores fue el 10 de marzo de 2005, quince años atrás.

Había una zona que podía complicarlos: la espalda de los cuatro defensores, que en profundidad tenían huecos difíciles contra los extremos veloces. Nunca fallaron. Podía pasarles y nadie se los hubiera reclamado, pero sobre todo lo de Arrieta y Velasco fue más que destacado. Conseguir estos puntos de visitantes era fundamental para recuperar las unidades perdidas de local contra Gremio. Ganándole a Católica se reperfiló para dar pelea. 

La clave de América de Cali fue ganar en los duelos individuales y plantarse frente a la historia. Tantos años son un peso muy grande para un equipo tan grande. Su regreso a la Libertadores ya fue celebrado como si fuera un título. Este partido, en un escenario hostil, suena todavía más grande. Claro que el espacio y la concentración ayudaron a conseguir la victoria: los extremos jugaron más de mediapuntas, los dos a pierna cambiada, siendo Vergara y Pisano los dos fundamentales incluso para los goles, ya que fueron los que gritaron. 

En 2005, América de Cali venció a Paranaense y nunca más ocurrió esa felicidad. En aquella oportunidad, los goles fueron de Leonardo Mina Polo, Néstor Salazar y David Ferreira. Fue 3-1. La historia a veces puede repetirse.

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