Albo Bobadilla volverá a La Bombonera y a Libertad

El entrenador de Independiente de Medellín compartirá grupo con historias pasadas suyas. DIM eliminó a Atlético Tucumán.

El 31 de mayo fue el día en que parecía que las cosas se le iban a complicar a Miguel Russo. La ida contra Cúcuta fue muy dura y la semifinal estaba en riesgo. En el entretiempo, de visitante, se había lesionado Mauricio Caranta y tuvo que ingresar Aldo Bobadilla. El paraguayo le había ganado la pulseada, como suplente, a Pablo Migliore. Esa noche el resultado fue 3-1 en contra, pero de local Boca dio vuelta la serie. Esa sería la última edición de la Libertadores que los xeneizes ganarían. Bobadilla ahora dirige al DIM y regresará a esa cancha donde ganó el título más importante de su carrera. Como entrenador, visitará al entrenador que lo volvió campeón.

No le tocará solamente ese golpe emocional. El otro equipo que está en el grupo es Libertado, donde no sólo jugó en 2006, sino que fue su entrenador en 2018. Ahora ya está en otro rol. Lo ha sabido explotar muy bien en esta clasificación a la fase de grupos: primero, sacó en la Fase 2 a Deportivo Táchira y, segundo, a Atlético Tucumán. En ésta última ocasión, ganó de local, perdió de visitante, pero se consagró en los penales. Un segundo gran espaldarazo, tras haber obtenido el año pasado el Torneo Finalización, con los mismos colores.

A Bobadilla le gusta el esquema de moda, el 4-2-3-1. En Colombia, la mayor parte de los equipso juegan así y él mantiene ese esquema. Velocidad por los costados, pelea en el medio y un centrodelantero que fija marcas. Tiene clase su conjunto y bien podría haber convertido más goles en Tucumán. Sus tres mediapuntas titulares le dan magia al esquema. Con un punto a favor: en el banco, como relevo, le queda Javier Reina, quien fue una de las figuras de esta Libertadores.

Bobadilla fue un arquero con jerarquía. Atajó dos mundiales, ganó la Libertadores y la Recopa. Su deseo por ganar lo sostiene. Ahora, tras el gran logro de clasificarse, deberá procesar un grupo complicado. El tercer equipo es el Caracas, un rival que de local se hace muy fuerte. Boca obviamente será el monstruo de la zona y Libertado es el líder del fútbol paraguayo. No será sencillo, pero DIM tiene una larga historia. Su líder estará allí para acompañarlo por este duro recorrido.

 

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