A Emelec le faltan los goles

El equipo de Mariano Soso, entre el torneo y la Copa, lleva un tanto en los últimos cinco partidos. Contra Huracán, tampoco pudo.

Hay historias de gatos enterrados bajo la línea de fondo de un arco. Maldiciones escupidas por despedidos despechados. Grandes logros que responden en el tiempo con derrotas constantes. El misterio de Emelec todavía no tiene razones metafísicas que lo expliquen, pero algo pasa: en los últimos cinco partidos, hizo apenas un gol; en el torneo lleva cuatro gritos en cinco encuentros, aunque dos de esos fueron de penal; contra Huracán, en Guayaquil, disparó siete veces al arco y uno sólo fue al arco, a los 74 minutos del encuentro. 

El césped mojado por la intensa lluvia rompió la elaboración del equipo de Mariano Soso -el cruce entre Emelec y Huracán fue, según las estadísticas, el de menor porcentaje de precisión en pases de toda la Copa-. Lo obligó a lanzar. La naturaleza indicaba que sus delanteros eran más veloces y más potentes que los defensores de Huracán. No salió. El ataque siempre marchaba a más velocidad que lo que pedían las propias jugadas. Como si la película estuviera siempre en la escena siguiente. Los delanteros se pasaban de los pelotazos. Tiraban tacos para retroceder y, en el no pensar, costaba la decisión que dejara mano a mano al futbolista siguiente. 

La racha podría haberse abierto la semana anterior, contra Deportivo Lara, en un encuentro chato, en el que Bryan Angulo Tenorio. Esa victoria habría dado calma. Pero la clave de la tranquilidad es barajar a partir de lo posible. Eso es el partido siguiente. El paso a paso al que hay que apegarse en el fútbol. Emelec acumula tres 0-0 seguidos (Lara, Delfín y Huracán). En el torneo ecuatoriano, no tiene ningún jugador entre los primeros diez máximos anotadores. El próximo partido no será sencillo en la CONMEBOL Libertadores, aunque lejos está de ser imposible: Cruzeiro, de nuevo, en Guayaquil.

Habrá que recurrir a los dios que existen y a los que no. Habrá que modificar el panorama: ni en la edición anterior ni en ésta El Bombillo ha sumado de a tres puntos. Emelec asiste a una garganta seca que no estalla. Ya va a ocurrir, no hay dudas. Talento sobra y la ambición ideológica del entrenador, se sabe, es inclaudicable. Hasta la próxima función y, como dice el cantito, aplaudan y aplaudan no dejen de aplaudir que los goles de Angulo Tenorio que ya van a venir.

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