A 28 años del partido de CONMEBOL Libertadores con el que Pochettino motivó a Tottenham

Antes de jugar la semifinal de la Champions League, recordó la enorme definción por penales que el Newell's de Marcelo Bielsa le ganó a América de Cali.

Estaba en el hotel, dos días antes de jugar la semifinal de vuelta contra Ajax por la Champions League, y el partido se le vino a la mente, como si la juventud fuera la cuna de nuestros pensamientos. "Recuerdo ese juego, porque nadie creía en nosotros", lanzó, ante una sala de conferencias que no tenía ni idea de qué hablaba. La memoria que traía era del miércoles 3 de junio de 1992, en Cali, el día en que el Newell's de Marcelo Bielsa le ganó a América, por semifinales de la Libertadores, en una definición por penales que tuvo 26 ejecuciones. Tenía apenas 20 años, ya era un defensor destacado, ya había salido campeón del fútbol argentino y ya había abandonado Murphy, el pueblo de 3500 habitantes donde nació, pero aún así el escenario de adversidad le latía en la cabeza.

"En esa semifinal fuimos muy valientes. Aunque en realidad no jugamos tan valientemente. Porque anotamos temprano y luego estacionamos el autobús. Y tratamos de jugar de contraataque. Sí, defendimos. Todo el tiempo. Pero fue un juego increíble. En el último minuto igualaron y luego hubo tiempo extra y pasamos a los penales. Creo que lanzamos 26 penales, fue el más largo en la historia de Libertadores. ¡Fue una locura!", comentó Pochettino, para advertir lo que se vendría: habían perdido la ida 1-0, contra el Ajax que era sorpresa y jugaba realmente bien. Había que remontarlo. Y, en esa edición de 2019 de la Champions, los Spurs lo lograron: 3-1, un grito agónico de Lucas Moura en el minuto 96.

Pochettino marcó el gol de aquel empate entre América de Cali y Newell's que terminó en empate. El equipo colombiano fue entre la década del 80 y del 90 un verdadero talento, que disputó cuatro finales de Libertadores. Con citar algunos nombres del adversario alcanza para entender la grandeza de aquel conjunto: Jorge Bermúdez, Antony de Ávila, Freddy Rincón o Leonel Álvarez. Los de rosario también tenían buenos nombres: Eduardo Berizzo, Julio Saldaña, Gerardo Martino y Julio Zamora, entre otros. Con Bielsa en el banco. 

No es casual la cita de aquel día. Pochettino es hincha de Racing por herencia paterna y, antes de llegar a la Lepra, jugó para el rival, en inferiores, en Rosario Central. Sin embargo, Newell's y ese equipo en particular se le clavaron en el alma. Tanto que, al comenzar su diario íntimo en Londres, libro que escribió con el periodista Guillem Balagüe, da este análisis de aquel Newell's: “El juego tenía muchos paralelismos con el del Tottenham: era intenso a la máxima velocidad, con presión alta, muchos movimientos mecanizados, buscábamos dominar físicamente, jugábamos a sofocar al contrario incomodándolo cuando no teníamos el balón. Y necesitaba que todos creyéramos en el entrenador para que funcionara. El once estaba lleno de jugadores que debían tener sus responsabilidades, no éramos solo soldados: formábamos parte de la decisión”.

Los penales le sonrieron y ganaron. Era su segunda definición clave desde los doce pasos que conseguían: el año anterior, habían vencido a Boca, en La Bombonera, desde los penales, en una final histórica. La final, de todos modos, la perdieron en esa instancia. Fue la primera Copa Libertadores que ganó aquel Sao Paulo, cuyo gol ganador lo hizo Cafú. 

  

 

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